Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog
30 novembre 2007 5 30 /11 /novembre /2007 23:08
Frankensteinnuevomons001.jpg           Mary Shelley escribió la novela en 1818, no creo que su intención haya sido la de dar el primer paso hacia lo que vendría a ser la ciencia ficción moderna. Se supone que escribió la obra para seguirle el juego a un concurso entre intelectuales, el desafío era muy interesante: contar tu peor pesadilla. La de Mary fue la pesadilla que demostró mayor salud a través del tiempo, ya casi van dos siglos y su obra sigue vigente en la memoria de todos, no hará un par de años que hemos visto a esta criatura participando en alguna película, y siquiera un par de veces cada década alguien adapta, parodia o imita a esta obra.

            Frankenstein es un nuevo monstruo, si bien tiene reminiscencias del mito judío del golem (aunque creo que, más que judío, es checo… o sea una historia contada no por los judíos, sino por los cristianos checos sobre las brujerías que achacaban a los judíos), o las farsas del homúnculo, la presencia de tecnología y sentido científico, en la creación de la criatura, el monstruo, separan a esta historia de sus precedentes y similares anteriores. Es la electricidad y la compleja maquinaria de Frankenstein la que es capaz de darle vida al monstruo. Ése es nuestro nuevo monstruo: la vida creada por los seres humanos, pero que es una vida incompleta, frustrada, llena de odio.
frankensteinnm002.jpg            La incapacidad humana para crear una obra comparable al magnífico trabajo de Dios/naturaleza es uno de los factores que horrorizan en Frankenstein, el monstruo no se acerca al balance estético de lo natural, es horroroso (Es interesante, y vale la pena mencionar, que el subtítulo de la obra de Shelley es ‘o el Moderno Prometeo’, que es el mito del titán que robó el fuego de los dioses para dárselo a los hombres—ya en la obra de Shelley, a través del mismísimo título está implícito el desafío a los dioses, que podemos representar también como la naturaleza). Lo mismo sucede en las producciones que se hacen eco de esta idea de nuevo monstruo, la creación biológica fallida, tenemos, por ejemplo, un libro que acabo de terminar: Víctimas (Watchers) de Dean Koontz (la traducción del título no es mía, lo compré en una atractiva edición alfaguara, barato), donde los seres humanos construyen dos criaturas, una de ellas es un mono con fines militares, una criatura monstruosa por la necesidad de darle más inteligencia, garras y dientes brutales, y un aspecto agresivo para espantar al enemigo. La negativa criatura de Koontz, el alienígeno, también lamenta su naturaleza artificiosa y ajena a la realidad biológica.
            Así mismo, los comunistas perfectos, en el fracaso experimental del juego ‘You are empty’, son criaturas monstruosas, con una deformidad no natural. En un dibujo animado como G.I. Joe, donde la creación del Dr. Mindbender, el gran Serpentor, debe fracasar por violentar a la naturaleza, ya que al exagerar todo, en su creación, la falta del menor ingrediente creará un monstruo, y su criatura sin la paciencia de Gandhi, es un brutal dictador, un monstruo con forma humana. O en un juego electrónico, como ‘Huésped maldito’ (Resident Evil-Biohazard), donde todas las creaciones humanas, aparte de los zombis accidentalmente infectados, son brutales criaturas con instintos asesinos. La situación es la misma en todos, la incapacidad humana para crear algo que tenga el balance de la naturaleza.
           Cuando ese balance, el natural, se alcanza, entonces deja de ser un monstruo, deja ese espectro de los nuevos temores humanos para adentrarse en las nuevas esperanzas humanas. Ese es precisamente el caso de la 2ª criatura de Koontz, de su libro ‘Víctimas’, la criatura es un perro con una inteligencia excepcional, como frankensteinnm003.jpgtiene forma natural, y sólo la inteligencia del mismo es artificial, la criatura se convierte automáticamente en uno de los buenos, y su bienestar y futuro es uno de los ejes temáticos y motivos de tensión de la obra. Así que este nuevo monstruo sólo puede ser eso, el miedo de enfrentar la complejidad de la naturaleza, jugar con ella y fracasar.
            Este fracaso no tiene porque tener forma humanoide, que es el caso de la criatura que prácticamente inicia la idea, sino simplemente ser algo natural modificado por el ser humano con desastrosas consecuencias: es el tema de películas como “The Blob”, donde un virus llevado al espacio nos regresa una gelatina devoradora de gente. Pero difícilmente alguna de estas creaciones tendrá la atracción del personaje que inició el síndrome, el monstruo de Frankenstein.
            (Debido a que son artículos cortos, creo que puedo adelantarles la lista de los nuevos monstruos: zombis; los no muertos, frankenstein; las creaciones biológicas  humanas, el extraterrestre; la inteligencia hostil de otro planeta, siempre superior a nuestras fuerzas, la mente artificial; computadoras vivas/locas que nos quieren matar, las religiones negativas; este fenómeno es bastante interesante, ya verán, el asesino en serie; asesinatos siempre hubo, pero este fenómeno, que debió existir siempre, sólo se convirtió en monstruo en el siglo XIX-XX. Esos son todos los nuevos monstruos sobre los que escribiré una entrada, también, diría, es la lista completa del asunto, los fantasmas, hombres lobo, vampiros, son mucho más antiguos que la historia, si creemos en los antropólogos.)

Partager cet article

Repost 0
Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Historias
commenter cet article

commentaires

Recherche

Archives

Articles Récents

Pages