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29 décembre 2007 6 29 /12 /décembre /2007 16:01

            Aunque aparentemente sutil, la diferencia con el síndrome Frankenstein es muy clara, la mente artificial es una máquina que piensa, Frankenstein es vida creada por el hombre. Uno es orgánico, el otro, no. Digamos que a Pinocho lo hizo un relojero, y ninguna hada intervino en su creación, esa es la mente artificial. Aunque ‘razonable’ sigue siendo una máquina. No se puede negar que la mayor parte de los autores, si no nuevomonstr008.jpgtodos, han otorgado vida al otorgar razón, entonces, para evitarnos confusiones, esa ‘vida’ tendría que haber sido otorgada a un cuerpo mecánico, sea cual sea su forma. Si el cuerpo fuese orgánico, entonces tendríamos a un síndrome Frankenstein. Entonces, aunque parecieran ser similares, son dos ideas distintas y con diferentes orígenes.

 

            Si bien los seres humanos siempre hemos sido ingeniosos, y las primeras ideas de máquinas pensantes dentro del mundo occidental, ya involucran a creaciones de Hefesto, el dios herrero, esta idea era en el fondo mágica, más que científica, por ello pertenece a los albores mitológicos, menciono el detalle porque ya está ahí la semilla, la idea que un dios de la mecánica podría crear seres que podrían servirle. La idea de la vida como un mecanismo. Esta idea que se pierde en las notas a pie de página de la literatura, tardaría en madurar. Tendrían que llegar las disecciones del renacimiento para encontrar dentro de los seres humanos todos esos aparatitos orgánicos: hígado, páncreas, estómago, etc. No eran puro novedades, pero nuestra mejor compresión del cuerpo humano reforzó la idea de mecanismo, relojería, como parte esencial de la vida.

 

            La popularización de la anatomía, más los descubrimientos de la física de lo que es el orden del universo, generaron la idea de una creación de vida mecánica. Una máquina tan perfecta que tuviese vida. Los artesanos relojeros del siglo XVII, y un poco antes, estudiaron la mecánica a niveles muy profundos, son ellos quienes produjeron fantásticas muñecas y autómatas. El patito mecánico de Jacques de Vaucanson que imitaba a un pato de verdad, es de 1738. La máquina de calcular de Blas Pascal, 1623. El propio Vaucanson se dedicó a crear algo más práctico, he inventó el primer telar automático, que otros mejorarían posterior y rápidamente. De la máquina de Pascal, la heredera sería la calculadora de Babbage. Los cuerpos mecánicos, los cerebros de relojería, comenzaban a tener forma.

 

nuevomonst007vaucanson.jpeg            La reacción popular a las máquinas no se hizo esperar, las aparatos reemplazaban, literalmente, a las personas en los trabajos mecánicos, los hacían más rápido, y más barato. El más famoso de estos levantamientos fue el de los llamados luditas, trabajadores textiles en paro que protestaron violentamente en contra de las máquinas, y destruyeron a no pocas. Esto sucedió en 1810, en Inglaterra. En Alemania, en 1816, se publicaría el cuento Der Sandmann, donde un hombre se enamora de una mujer que resulta ser una autómata, la decepción le enloquece y se suicida. Recuerden que los relojes de autómatas, desde el patito de Vaucanson, hasta las muñecas de compleja relojería, iban de feria en feria, por lo que, para mediados del siglo XIX la idea imaginada de vida mecánica ya era muy popular. Durante el siglo XIX tenemos ya varias historias con autómatas, pero sería el siglo XX con los robots de Karel Capek de su obra ‘R.U.R.’ y el jugador de ajedrez de ‘El Amo de Moxon’ de Ambrose Bierce, los que crearían el prototipo de robot en la mente colectiva. En ‘R.U.R’, los trabajadores, robots en checo, son reemplazados por robots mecánicos, o trabajadores mecánicos. La idea pegó, y la obra de Capek fue un éxito total. A partir de este momento los robots se volverían muy populares.

 

            Todos conocen los bondadosos robots de Isaac Asimov, o las máquinas constructoras de la Mitsubishi. Ninguno de los cuales podría tener lugar en ‘Los nuevos monstruos’, lo que sucede, y como ha sido el asunto de estas entradas, es que muchas posibles pesadillas han tenido como protagonistas a mentes artificiales. Muchos antagonistas y tenebrosos enemigos han tenido esa naturaleza, la de construcciones mecánicas, mentes artificiales, que han decidido que tú, o la humanidad, están de más.nuevomonstruo009.jpg

 

            Rompiendo cualquier orden cronológico, creo que podemos comenzar mencionando a Hal 9000, de la que de lejos es la mejor película de Stanley Kubrick, “2001, Odisea del espacio”. Hal es la mente artificial en su forma más pura, no tiene más que un cerebro, y su control sobre la nave le permite matar a sus tripulantes. No tiene un verdadero cuerpo mecánico, pero está en control de la nave. Se supone que es una mente enloquecida por una orden humana mal dada, o sea, error humano. Pero es la impersonal voz, y el ojo rojo, quien se luce con una crueldad mecánica implacable. ‘Demon Seed’, novela de Dean Koontz, tiene una mente artificial parecida, que se torna asesina y no tiene un cuerpo mecánico, su presencia se da a través de su control de la casa y un brazo artificial que puede ir de un lado a otro, se filmó una película en 1977, diría que aceptable, pero la vi hace mil años. La mente artificial se llama Proteus IV, y tiene un poco de orgánico. Esta criatura sería más una mente artificial, debido a la ausencia de cuerpo, es principalmente una mente. Una bastante perversa ya que quiere un hijo. Wakatelas.

 

            También es una mente artificial con una parte orgánica, el cerebro electrónico del ascensor, en una película de terror, cuyo nombre no logró encontrar. Era danesa u holandesa. El ascensor enloquece y comienza a matar gente de una manera bastante brutal, acumulando cabezas y cuerpos muertos en el fondo del túnel que lo aloja. Al final, el encargado de reparaciones tiene que destruir al cerebro electrónico, más su parte orgánica; que obviamente había enloquecido. Y todo eso tiene que hacerlo después de subir las gradas. (Ya lo encontré, sí, su nombre era “El ascensor”, “The lift”, efectivamente era holandesa, de 1983, dirigida y escrita por Dick Maas. Es bastante asquerosita, así que cuidado si la van a buscar). Con alguna mezcla orgánica, la película “Obsesión Fatal” (Deadly Friend, 1986), dirigida por Wes Craven, nos trae un robot traumatizado, un accidente de la novia, que provocan que el científico genial de la peli’ le ponga el chip de su robot a su novia… lo que tendrá consecuencias. El final tiene un momento que, de niño, la peli es de hace más de veinte años, me dejó una honda impresión.

 

nuevomonstsatrun005.jpg            Acercándonos a los robots asesinos con cuerpo, tenemos una película que difícilmente causará alguna impresión hoy en día, cuando las películas de terror tienen nombres como “Hostal”, y sólo son aptas para médicos. “Saturno 3” nos presenta un robot bastante feito, pero creíble, con severos problemas de personalidad debido a que hasta cierto punto fue controlado por una persona que resulta siquiera un poco inestable. Actúan Harvey Keitel, Kirk Douglas, y Farrah Fawcett. Hay un cerebro orgánico, programable, encajado en el asunto, que vuelve a enloquecer… mmm, hablando de repeticiones, pero esto se debe a la locura de sus creadores, o sea, el robot resulta malo porque su programador, Benson (Keitel), lo era.

 

            Más megalomaníacas, y menos locas, son las criaturas que vamos a ver a continuación. Del mundo de la literatura, viene el Alcaudón, o Shrike, de Dan Simmons, autor de ‘Hyperion’, que es un tremendo recorrido de imaginación, y varios libros que siguen esta saga (Yo sólo leí dos, la mencionada y la siguiente ‘La caída de Hyperion’; aunque dos libros son una sola historia. Incompleta, si sólo lees uno. Y, antes de que me olvide, me encontré con la película “Android” con Klaus Kinski, de bajísimo presupuesto, pero dicen que, considerando eso, está bien.). Esta criatura, un gigante de metal y espinos, es un poderoso sirviente de las inteligencias artificiales, sirvientes de la nuevomonstruo004baranger-shrike2006.jpghumanidad y explotadores de la misma. El Alcaudón, es un robot, pero sus jefes son inteligencias artificiales. Algunos de esos seres creen que librarse de la carga de la humanidad sería conveniente, eso, más la búsqueda de dios, y la batalla de deidades, una natural, la otra artificial, es uno de los temas de esta muy creativa y entretenida novela.

 

            Las inteligencias artificiales de ‘Hyperion’ serían el extremo posible, mentes que habitan mundos virtuales, y tienen un poder descomunal, no están locas, simplemente que han roto la cuna, y ahora los inferiores somos nosotros. Hasta cierto punto, las mentes artificiales de “La Matriz”, son un ejemplo de esta tendencia narrativa, también son servidos por robots, pero sus personalizaciones las encontramos dentro de la Matriz, demasiado similares a nosotros, la verda’, y ¿recuerdan esa espectacular escena en la que confrontan al señor de los artificiales? Esa cara de niño hecha de gusanitos artificiales. Lo mejor de la 3ª parte, las tres son divertidas, pero por darle a la mística barren el piso con lo que podría haber sido una muy buena historia.

 

            Un paso por debajo de estos megalómanos seres, se encuentran las inteligencias artificiales de “El exterminador”, esos seres utilizan las bombas atómicas para destruir la humanidad, pero los sobrevivientes luchan contra ellos, y, supuestamente, ganan. Entonces, las malas perdedoras, envían al robot asesino al pasado, pa’ que sea el gobernador de California (realmente, ese dato, cada vez se pone más surrealista). El robot, el exterminador, sólo es la encarnación de la voluntad de las máquinas, que son sus dueños. Esas inteligencias artificiales serían un ejemplo más del cerebro que busca destruir al amo, bueno, al ex-amo, por nuevomons007b.jpgalguna razón han decidido eliminar a los humanos, en el filme “Yo robot” vemos un interesante giro sobre esta idea. La super mente V.I.K.I., es un cerebro artificial que se guía por los muy limitantes principios morales robóticos de Asimov, básicamente, tiene que ser buena con los seres humanos, pero ella ha logrado independizarse un poco de esa restricción, y ha decidido ser MUY buena con los seres humanos, así que va a cuidar de todos nosotros quitándonos toda la libertad, lógicamente, de esa manera estaríamos mejor. V.I.K.I. vendría a ser un ejemplo de la I.A. que se considera más capaz que nosotros, sólo que ella piensa ocuparse de nuestras propias vidas, no de hacer telas.

 

            La mente artificial ha logrado llenar dos nichos de nuestros temores, la posibilidad de un ser superior—fruto de un mal concepto de evolución muy popular—, alguien que nos reemplace en nuestra propia tierra, más inteligentes, más capaces, más fuertes, el robot, y la mente artificial pueden fácilmente representar esa amenaza. Pero es interesante ver el número de creaciones malvadas, no por su propia naturaleza, si no por que esa es la naturaleza de los creadores. “Odisea 2001”, “Demon Seed”, “Saturno 3” son dos ejemplos de la criatura pervertida porque nosotros lo somos también. La máquina que piensa interpreta a la perfección el papel de la falibilidad de lo creado por lo humano, de que esa perfección nuevomonst002Virtuosity.jpgnos rehuye, y podría tornarse en nuestra contra. Finalmente está el temor a lo antinatural, a lo que rompe el orden de las cosas, el cerebro del ascensor, es el mejor ejemplo. Y reconocemos también que el ser humano, a pesar de ser tan parecido a una máquina, es algo más, y la confrontación con esa realidad absolutamente mecánica, de la que el robot y la I.A. son un representante, nos puede provocar temor, y lo ha hecho en una infinidad de obras narrativas.

 

            Para terminar mencionaré dos ejemplos más de monstruosas mentes artificiales, la primera es Sid 6.7, interpretado por Russell Crowe, en la película “Virtuosity”, lo mencionó porque Sid es un programa de computadora, existe sólo en un mundo 3 D donde entrenan los policías, y se busca un cuerpo, encuentra uno hecho de pequeños plásticos de nanotecnología. Sid vendría a ser un ejemplo demasiado limpio de cómo lo importante de este monstruo es la mente, y que el cuerpo puede ser casi cualquier cosa. Ejemplos, como ya decía, hay demasiados, vale recordar que todos los robots asesinos del cine tienen su origen en María, la falsa robot de Rotwang, el científico lacayo de “Metropolis”.

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Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Historias
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