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13 janvier 2008 7 13 /01 /janvier /2008 07:03

            Sí, sí, me falta escribir la última entrada de ‘Los nuevos monstruos’, lo haré en los primeros días de las próxima semana, también debo escribir un extra sobre el tema. Esta entrada estaba programa para un poco después, un par de semanas, pero, ni modo, es mejor escribirla ahora, aprovechando que ciertos temas son muy actuales. Espero les parezca interesante. 

           Bueno, para nadie es sorpresa que la región de Latinoamérica tiene un gran problema, que es el sinplumas002.jpgavance de un populismo bastante bruto, en el mejor de los casos, y simplemente criminal, en algunos. De todos los mensos bocones que están infestando el hemisferio, el peor, y ganando con cuerpo entero y dos papadas, es el presidente venezolano Hugo Chávez. El perfecto ejemplo del idiota latinoamericano del que hablaran Llosa y Montaner, si alguien quiere un espécimen de estupidez, ahí está el venezolano—o sea, su presidente, se entiende, ¿no? Hablador, ignorante, pretencioso, vulgar, controlador y prepotente, una persona sin ningún escrúpulo, ni integridad. En resumen, una cosita muy, muy fea. Más allá de lamentar su presencia en el hermano país, poco vale la pena hablar de este vil accidente de la naturaleza. El problema, como saben propios y extraños—esto es, bolivianos y no bolivianos, es que Venezuela está influyendo un poco demasiado en mi país. El monto de dinero que el menso de la región ha invertido en Bolivia es muy grande, y va creciendo, su ‘generosidad’ sólo es comparable con las brutales amenazas de invasión, y otras, que este presidente se ha atrevido a hacer al pueblo boliviano. Ya que, si invades un país, ¿contra quién crees que te vas a enfrentar?, ¿ríos y montañas? No. Gente, por lo que la amenaza es a la gente. Aunque el tipo está tan, pero tan loco, que por ahí termina amenazando a ríos y montañas. 

            Una de las amenazas con que vino, fue la de apoyar al gobierno de Evo Morales con el ejército venezolano, e invadir Bolivia para luchar contra el imperialismo. Su chillido fue “crear un Vietnam, dos Vietnam” en contra del imperialismo, para derrotarlo, para que de una vez, según su postura, sea derrotado. Ja-Ja. ¡Qué payaso! Qué estúpido payaso. Por imperialismo, para aquellos no familiarizados con la retórica-sonsita-de-izquierdas que molesta la región, se refiere a los poderes capitalistas del planeta, pero, en esencia, habla de los Estados Unidos. Nada menos y nada más que el mayor poder del planeta. ¿Qué tiene Venezuela para disque pretender rivalizar con este poder? Nada. Los chillidos del papagayo venezolano, conocido también como Hugo Chávez, no tienen el menor peso dentro del mundo real. ¿Podría Venezuela hacer daño? Sí, claro, pero también podría hacer daño tu sobrinito de 4 años si le das un cuchillo afilado, sobretodo a sí mismo. Más o menos, el caso de Venezuela es el mismo, apenas tiene un cuchillo afilado. Pero la amenaza de este país, a otro país, es prácticamente nula. Veamos porqué.

            Una de las nociones más básicas de lo militar es que cualquier ejército está dividido en dos pedazos principales: dientes y cola. O, si prefieren utilizar otros términos: puño y manga, punta y base, etc. Estas sinplumas003.jpgpalabras se refieren al concepto del grupo que puede agredir al enemigo, diente, sea cual sea, y aquel que le sirve a éste, cola, o que no está agrediendo. Vanguardia y retaguardia, por ahí se va. Un ejército es tan bueno como su capacidad para coordinar ambos: dientes y cola. Pero esto de dientes y cola no sólo se refiere a una posición en el mapa, son conceptos muy concretos e importantes. Un soldado sólo podrá luchar en una guerra moderna si tiene las armas adecuadas: una metralleta, eso es dientes, pero también necesita comer, dormir, medicinas, agua y muchos otros recursos más, eso es la cola. Necesitará municiones para su arma, necesitará descanso después de un día de batalla, eso y más. Un ejército, y cualquier emprendimiento ofensivo o defensivo suyo, es un gran problema que requiere muchísima voluntad, y más dinero. Es por esto que los países industriales tienen ejércitos pequeños, entre los que se destaca el de los Estados Unidos. Veamos: EE.UU. 1.4 millones de soldados, de una población de más de 280 millones; Alemania, 285 mil soldados, de 82 millones; Francia, 259 mil, de 64 millones de Hab.; Japón, 239 mil, de 127 millones de hab.

             Ahora, veamos otro número para hacer una comparación real del verdadero poder de estos ejércitos. Ese número, esos 1.4 millones de EE.UU., 285 mil de Alemania, etc., son, se podría decir, el número de dientes, ya que son soldados. Ahora, le echaremos un vistazo a la cola. Brasil es el país de la región con mayor número de soldados, 287 mil de una población de 183 millones. El ejército de Brasil, sus dientes, son mayores que los dientes de Alemania, nada menos. Pero la economía Alemana es mucho más grande que la brasilera, Brasil económicamente es sólo el 36% de la economía Alemana. La economía de un país es el músculo detrás de la fuerza militar que pudiera tener, mientras más frágil la economía, más frágil el ejército, más débil cualquier poder que tenga. Al igual que en muchas otras áreas, los ejércitos del tercer mundo son apenas vulgares imitaciones de lo que hay en el primer mundo. Hay una razón por la que la economía más poderosa y grande del mundo sólo tiene 1.4 millones de soldados, no podría tener más, es demasiado caro. Los Estados Unidos, para mantener las FF.AA. que tienen, gastan más de mil millones de dólares diarios, esto también se debe al costo de la guerra, pero sin ella, antes, estaban gastando alrededor de 700 millones US$ diarios. Sólo una megarecontraarchieconomía puede soportar semejante gasto.
 
           La diferencia entre los más de mil millones diarios y los 700 millones, o sea siquiera una diferencia de 300 millones de US$ diarios, es la diferencia entre pasividad y campaña. Un ejército en campaña es muchísimo más caro. El dinero invertido por los EE.UU. está pagando el entrenamiento, la organización, de un ejército que es el más capaz y poderoso del planeta. No sólo es cuestión de armas. El ejército iraquí, antes de la primera guerra del golfo, durante la guerra irano-iraquí (1979 – 1988), era una de las cinco fuerzassinplumas005.jpg más grandes del globo. Pero Irak nunca fue una de las cinco mayores potencias económicas. Tenía más de un millón de soldados (de una población de 17 millones), tenía tanques de todo tipo; incluyendo Chieftain británicos y T – 72 rusos, tenía aviones cazadores y bombarderos; incluyendo Mig – 29 soviéticos y Mirage F – 1 franceses, tenía artillería y muchos helicópteros, incluidos varios Mil – 34, naves artilladas muy capaces. Pero lo más importante es que tenía el apoyo tácito de la Unión Soviética y la complicidad de todos los poderes occidentales, desde Alemania hasta los EE.UU., y con todo eso, aviones, tanques, artillería y un millón de hombres, no logró derrotar a Irán, que estaba sumido en el caos, después de la revolución iraní (1979), y a la que se oponían todos. Y no sólo eso. La guerra entre Irán e Irak era prácticamente una guerra limitada, ya que los iraquíes sólo querían los pozos de petróleo, al sur, no se estaba peleando en toda la frontera entre ambos países. La mayor penetración de territorio iraní, por parte de las fuerzas iraquíes, fue de apenas unos 60 kilómetros, y no es que pudieran mantener esa ocupación por mucho tiempo. Pelearon durante más de ocho años, para llegar a la conclusión de que sólo podían empatar. Y la agresión, con la ventaja de la sorpresa, fue iraquí, y nada.
 
            Irak tenía la simpatía de todos los países industriales, así que podría haber utilizado su equipo tanto táctico como estratégico, y poder renovarlo, no tenía el miedo de que no podría encontrar reemplazos, como sucedía en Irán. Podría haber hecho algo para ganar la guerra. Aunque limitado en sus recursos militares, Irán peleaba por lo que era su noción de territorio, ellos eran los agredidos, así que al liderazgo islámico le fue mucho más fácil llamar al pueblo y mantener la moral de sus tropas. A pesar de que los iraquíes hicieron uso de armas químicas para atacar a las tropas de Irán, y misiles para agredir a sus ciudades, al final de la guerra, Irán tenía la moral más alta y mayor voluntad para seguir luchando. Y ése es uno de los elementos más importantes para cualquier ejército, la moral. Eso no puedes comprar, ni rentar, ni reparar, está, o no, ahí. Es la desmoralización de la voluntad política lo que derrotó a los EE.UU. en Vietnam (1965 – 1973), y los llevó a un empate en Korea (1951 – 1953). El ejército, en sí; por extraño que parezca, no fue derrotado.
 
            Volviendo a lo básico, si ‘dientes’ es la posible fuerza de un país, la calidad y número de estos depende de su fuerza industrial y económica, o sea de la ‘cola’. Se podría decir que los países industriales sinplumas004.jpgpor lo general, en promedio, tienen apenas unos 10 dientes, sólo los EE.UU. tendrían una sonrisa completa (pa’ medir, serían las base de 100%), comparando, la mayor parte de los países del tercer mundo apenas tienen un colmillo.
 
           Ahora, veamos un momento la más famosa derrota del mayor poder del planeta. Ningún ejército del mundo, en primer lugar, está entrenado sólo para la guerra contrainsurgente. La guerra que los EE.UU. debían pelear en Vietnam, no era una para la que estuviese entrenado. Su liderazgo político y político/militar estaba perdido y demostró una incompetencia política supina. El ejército era de reclutas, y, a pesar de todo eso, los EE.UU. no perdieron ninguna batalla, y mataron 20 enemigos por cada muerto suyo. De acuerdo a números conservadores, la guerra mató a más de 56 mil estadounidenses, pero costó la vida de más de un millón de soldados vietnamitas (viet cong y EVN). O sea, para derrotar a los EE.UU. hay que pagar un precio muy, muy alto. En la guerra de Korea, y en la de Vietnam, el mayor poder de fuego de los EE.UU. les hizo pagar un altísimo precio a sus enemigos, y sólo su torpeza y debilidad del liderazgo político/militar, impidió que estas guerras se convirtiesen en victorias. Y es muy importante recordar que son los políticos los que hacen las guerras, no los militares. Un fácil razonamiento respalda esta conclusión, casi todos los países del mundo tienen ejércitos, pero sólo unos pocos se encuentran en guerra, esto se debe al simple hecho de que la guerra obedece a la política. Ni siquiera se ha dado el caso de que los militares en el poder promuevan el conflicto bélico. Por lo que la voluntad política debe tener muy clara la idea de porqué se está peleando, o perderá.
 
            Militarmente, a pesar del éxito del vietcong y el EVN (ejército de Vietnam del Norte) en contra de los EE.UU., de los muyajedines afganos en contra de la Unión Soviética, y los irregulares argelinos en contra de los franceses, por regla general los ejércitos del tercer mundo nunca han sido capaces de poder ofensivo, los casos mencionados son victoria y capacidades defensivas dentro de su territorio. La patética invasión Argentina de las islas Falkland (1982), donde a pesar de la cercanía de uno, Argentina, y la lejanía del otro, el Reino Unido, no impidió que el otro echara a patadas a los invasores en sólo un par de sinplumas007.jpgmeses. La diferencia entre uno y otro era tal que en la guerra aérea el resultado fue de 23 pérdidas argentinas contra ninguna británica. Eso sí que es goleada. La invasión de Camboya, por parte de Vietnam (1978), se convirtió en el Vietnam de Vietnam, a pesar de que la población camboyana estaba lejos de ser leal al Khemer Rouge. Todas las guerras del Oriente Medio entre Israel y sus vecinos (1948, 1956, 1967, 1973) son prueba de lo que sucede con ejércitos menos capacitados, y peor entrenados, enfrentados contra uno mejor armado y más profesional. Conflictos como la guerra peruano-ecuatoriana de 1995, apenas involucran movimiento de tropas y encuentros bajo fuego. En 1979, Vietnam rechazó sin el menor de los problemas una incursión agresiva de los chinos—ayudó la información provista por los rusos, eso sí.
 
            En cambio, los poderes industriales han demostrado la efectividad de sus fuerzas armadas en diversas acciones en el globo. Los aliados liberaron Kuwait después de un mes de bombardeo y una semana de acción en tierra (1991), la OTAN destruyó la capacidad bélica de Yugoslavia y su voluntad de pelear por la provincia de Kosovo (1999), que también produjo la caída del gobierno de Milosevic, derribaron al gobierno islámico de los taliban en pocos días (2001), derrotaron al gobierno de Saddam Juseín (2003 – lo que ahora sucede en Irak es un conflicto de otra naturaleza) en un mes de acciones bélicas en tierra.
 
            Se podría mencionar muchos detalles más, y hacer paralelos con distintas acciones militares del pasado siglo y de éste, pero esta entrada ya se ha extendido demasiado, así que me saltaré a las conclusiones. ¿Qué amenaza militar representa Venezuela para Bolivia? En primer lugar se debe mencionar que los poderes políticos de occidente le son hostiles, tanto EE.UU. como Francia y Gran Bretaña consideran al presidente venezolano un payaso, y los rusos sólo aceptan su dinero, saben que es un payaso, con dinero. Venezuela tiene un par de docenas de magníficos aviones Su – 30, rusos, cuarta generación mejorada, tal vez los aviones militares más avanzados de Latinoamérica, tiene Mirage III, F -16, y muchos otros. Bolivia está fuera de su rango operativo, pero el detalle que yo deseaba mencionar era que… adivinen cuántos aviones necesitan los EE.UU. para destruir toda esa fuerza aérea, ¿adivinan? Para deshacerse de todos los aviones caza, ofensivos, y otros, lo único que necesitarían los EE.UU. es de un solo avión. UNO, no necesitan más. El Su – 30, de lejos el más moderno de su arsenal, está una generación por detrás de la tecnología del F – 22 de quintasinplumas008.jpg generación. Los EE.UU. en agosto del año pasado, recibieron su F – 22 número cien. Recientemente Venezuela ha comprado 100 mil fusiles automáticos Ak – 105, mejora del Ak – 74, son excelentes armas, más baratas que las de la competencia y muy efectivas, pero Huguito necesita esas armas, un pedazo ya deben estar en manos de las FARC, otro está destinado a modernizar los fusiles del ejército, y el mayor número irá a parar en laGguardia Nacional, fuerzas no sólo militares, sino políticas, leales a Chávez. Es muy probable que los venezolanos hayan introducido armas en el país, junto a mucho dinero para comprar lealtades a favor del proyecto bolivariano, pero también habría que preguntar cuántas municiones ingresaron, y el entrenamiento que están recibiendo aquellos que tienen esas armas en su poder—posibilidad, dicho sea de paso, bastante remota.
 
            Venezuela, un país al que le falta leche y carne, tanto entre los pobres como la clase media, un país que importa el 95% de sus necesidades de consumo, es un país que no puede amenazar militarmente a undefinednadie. Los que están apostando al apoyo venezolano deberían recordar que durante la guerra de Angola, en la que participaron fuerzas cubanas, para impedir el éxito de las fuerzas opuestas al gobierno izquierdista, que soviéticos y cubanos protegían, necesitaron 250 misiones diarias de aviones de aprovisionamiento. Los vuelos fueron costeados por los soviéticos, al igual que las vituallas, los cubanos sólo fueron la carne de cañón. Sólo este esfuerzo monumental de último momento, impidió la derrota de las fuerzas izquierdistas. Venezuela no está ni remotamente capacitada para montar una operación semejante, así que las fuerzas que podría apoyar serían derrotadas sin problema. El presidente venezolano puede chillar mucho, y chillar muy feo, puede demostrar que tiene dinero para comprar aviones, fusiles y otras armas más, pero la guerra no sólo se pelea con cuchillos, sino con voluntades. De encontrarse con un conflicto armado, el burro de Hugo se daría cuenta lo débiles que son las lealtades compradas. El presidente venezolano estará muy gallo, pero militarmente no tiene pico ni plumas. Como boliviano, lamento decir que las armas venezolanas, lastimosamente, son en verdad sólo una amenaza para el propio pueblo de Venezuela.

(página sin fines comerciales. Todas las fotografías utilizadas pertenecen a sus respectivos autores y dueños)

 

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Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Problemas
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commentaires

abdelzajor 03/03/2008 09:36

señor rodrigo antezana, a pesar de que su articulo es interesante, en un inusual ejercicio analitico, que mezcla sus verdades con echos sabidos y estudiados, en la escala del 1 al 10 le doy la maxima, pero dividido en 2, 5 a las verdades y 5 al lacayismo. Claro esta, alguien anglosajon puro, de estirpe y clase como usted, jamas podria convivir con el tercermundo, ya que para usted pensara, que es mejor que no se alla acabado la esclavitud. algo cierto dijo al referirse a viet nam, la tecnologia no lo es todo, lo mas sagrado es el honor y la voluntad del pueblo... VIVA LATINOAMERICA UNIDA Y LIBRE.

Rodrigo Antezana Patton 08/03/2008 02:27

Vaya. No suelo recibir comentarios de este tipo. Me da la impresión de que le gustó el artículo y que, sin embargo, hay algo en éste que no le gustó nada, o sea, como lo dice mitad y mitad. Me considero de clase, o sea: gentil y educado en la medida de lo posible. Estirpe? Pues habría que definir el asunto... no me se ocurrió considerarlo. Ahora, anglosajón puro? eso sí que sería una aberración de mi parte, por lo que jamás pretendería tal cosa. En eso usted se equivoca, no me considero eso para nada, sería una impostura de mi parte el hacerlo, y también sería no-científico. Soy boliviano y escribo desde Bolivia. y de ahí, de su equivocada noción de lo que yo considero mi identidad--dese cuenta que es suyo el error, no mío--viene un ataque: que yo consideraría que hubiese sido mejor que no se acabe la esclavitud. No sé si latinoamérica fue esclava, creo que no, fue Colonia, lo que no es lo mismo. En todo caso, con los casos de esclavitud que sí hubo, me alegra muchísimo que se hayan roto, acabado, terminado. O sea, de dónde saca usted que yo respaldaría la esclavitud en latinoamérica en cualquier otra parte del mundo? Eso no lo entiendo. Le pediría una aclaración.No sé si el honor y la voluntad de un pueblo son algo sagrado, no creo en lo sagrado, creo que siempre alguien puede equivocarse, por eso prefiero no sacralizar nada y analizar todo. Valga aclarar una idea: lo más importante para cualquier confrontación bélica, cualquiera, es la voluntad política. En este respecto tiene que ver el capital político con el que se cuente. Viva latinoamérica unida y libre! por supuesto que sí, por supuesto. Unida y libre, libre de tonterías externas, y de tonterías internas. Viva.

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