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15 août 2008 5 15 /08 /août /2008 01:37

Estimadas(os), el domingo fui jurado, y aquí relato parte de mi experencia en el proceso. El texto quedó muy largo, así que yo sugeriría un cortar y pegar en hojas de word, o aumentar el tamaño de la letra con 'ctrl +' en firefox, o alguna otra cosa en Explorer y Netscape. Habría hecho un pdf, pero... mmm, habría sido puro texto. No hay imágenes apropiadas. Así que no sería darles más que lo que está aquí. Cortar y pegar probablemente sea lo más fácil. Las imágenes no corresponden mucho con el tema tratado, ya que no había las exactas, debería haber llevado mi cámara; pero, y ¿si pasaba algo? Ni modo. Espero les guste, ah, y sí, es pro del otro lado, pro racionalidad, pro paz, pro progreso. Bueno, creo que para el fin de semana podré hacer algo nuevo... ah, pronto va a cumplir, la bitácora, DOS AÑOS!!!!!

            Tengo un problema de sueño, así que el día domingo 10 de agosto, 2008, yo sólo había una dormitada, cuando el deber me llamaba, a las 5:00 de la madrugada. Podía aguantarlo, ya que, siendo un día no laborable (yo trabajo de lunes a viernes), dormí hasta muy tarde el día sábado—creo que amanecí a las 4 pm, o poco antes. No estaba con sueño cuando baje a tomar un baño y prepararme para el evento del día, por elección al azar había resultado elegido jurado electoral. Llegada la hora del curso, un par de semanas atrás, una muchacha que ya había servido de jurada, no quiso ser la presidenta, así que, las damas decidieron otorgarme esa responsabilidad a mí. Como no veía ningún motivo para oponerme, pues, acepté. Por lo que esa mañana del 10 de agosto yo me dirigía a ocupar mi breve presidencia de jurado electoral. Ustedes, si viven en Bolivia, saben que había muchas tensiones, se pensaba que iban a haber problemas durante el día, protestas por aquí, trampitas por allá. Las hubo, pero no fueron ni tan violentas ni tan numerosas como los vaticinios más pesimistas auguraban.

            Caminando por calles vacías, y a oscuras, llegué al recinto electoral donde me tocaba prestar mi servicio de presidente. Llegué a las 6 a.m., clavados. No había nadie, ni a izquierda ni a derecha, por un momento pensé que me había equivocado de hora, que tendría que haber llegado a las 7 a.m., o algo así. A los pocos segundos, mientras merodeaba de puerta en puerta del colegio, llegó otro jurado electoral, un chango. Acento del oriente, buena onda. Inmediatamente comenzamos a hablar, le comenté mi temor por mi carnet de identidad caducado, y platicamos sobre la impuntualidad de todos los demás. No esperamos mucho a los demás, vinieron, uno, dos, después fueron ya un buen grupo de personas, incluyendo los notarios de fe pública que debían supervisar el evento, uno de ellos también tenía acento oriental, parecían buena onda. Los notarios llegaron a las 6:10, por lo que su atraso me parece dentro de los límites de la puntualidad. Quien no llegaba era la señora que tenía que abrir la puerta del colegio. No llegaba. Estábamos hablando de todo y de nada, especialmente de los múltiples chismes de fraude que supuestamente se venían y también de las renuncias de varias vinculados con las cortes electorales del país, tanto departamentales como nacionales, cuando, por hacer algo, decidí ir a tocar la puerta del otro lado, como quien dice: ‘por si acaso’, me acompañó el muchacho con quien me encontrará por la mañana. Fuimos a la otra puerta, sabiendo que era un viaje inútil, ya que nadie se encontraba ahí. Y nada. Volvimos con el grupo, y alguien sugirió que fuéramos al convento. El recinto electoral era un colegio católico.

            Como no perdíamos nada en ir a ver al convento, al lado del colegio, fuimos con el cuate. Llegamos, todo sereno, ni una voz, poco ruido, vacío de autos, y tocamos una puerta con esos fierros antiguos, que suenan y resuenan con otro fierro empotrado en el portón. Pum, pum. Resonó fuerte. Cuando en la esquina vimos a una señora, instintivamente sabíamos que se trataba de la persona ‘que estaba viniendo a pie’, que mencionó el notario. Pues, sí, resultó ser ella. Un breve intercambio de palabras dejó en claro que era ella, que pedía disculpas por su atraso, ya que tenía que venir desde el mercado campesino, muy lejos de donde estaba el colegio—en un día donde no se permitía el transporte público. ‘Debí dormir en el colegio’, dijo ella, y nosotros, él cuate y yo, nos pusimos de acuerdo con ella con superlativos. ‘Claro, ¡cómo va a venir a pie desde tan lejos! Debió hablar con las monjitas’, etc. Desde la esquina el grupo de jurados electorales nos vio llegar a los tres, me pregunto si supieron después que nosotros, en verdad, no habíamos tenido nada que ver con la llegada de la señora.

            Con las puertas abiertas del colegio comenzó el proceso de ordenar todo el material que debíamos tener para la mesa, papeletas de voto, credencial de constancias, cartoncito para armar el ánfora, cinta, tintas, lapiceros, etc. Fui contando poco a poco, por el momento era el único de mi mesa, instantes más tarde llegó la primera vocal, de cuatro, contamos con ella todas la cosas y sólo faltaban nueve papeletas de voto. Mi mesa tenía 69 habilitados, y 77 depurados, sobretodo por cambio de domicilio. Se lo pedimos al notario, a la vez que llegaba la Secretaria de la mesa electoral en la que estaba. Vale mencionar que ambas personas parecían buena onda. Con las muchachas subimos las cosas, y comenzamos a ordenar el curso para que se pueda votar en él, a la vez que ordenábamos todo lo necesario fuera del… del… ¿‘recinto de votación’? Era un aula de colegio particular, de niños, de primaria, común y simple, pero para la elección se transformaba en ‘recinto de votación’ o algo por el estilo. Bueno. Yo también me había tenido que transformar en presidente de mesa electoral, ¿no?

            No faltó el detalle de mostrar a toooodo el público que el ánfora estaba vacía al comenzar la votación, pero confíen en mí que sí lo estaba. Después, precintamos el ánfora, que es ponerle una cinta alrededor pa’ que nadie meta nada sospechoso de ser un voto. Y comenzamos. A eso de las 8 pm llegó la segunda vocal. Una hora más tarde llegaría el tercer vocal, y esito sería. Cinco: presidente, secretaria, 1ª vocal, 2ª vocal, 3er vocal. Al principio conversamos bastante, compramos los dos periódicos, Opinión y Los Tiempos, uno por mesa, y creo que todas las mesas hicieron lo mismo. ¿Mencioné que había un par de muchachos cambitas que tenían una mesa a su cargo con más de 264 votantes? En nuestra mesa hubo algunos momentos de aglomeración, cuando llegaba una persona tras otra, la de los muchachos, que parecían tener la marca mayor de votantes en el piso, nunca dejó de estar llena de gente hasta las 2 de la tarde, o por ahí. En la nuestra hubo cola por minutos, en la de ellos siempre había cola.

            Como presidente fui el primero en votar. En Bolivia el proceso es bastante primitivo, bien a la antigua; pero en manos de una Corte Nacional Electoral también sería muy fiable y transparente. Debo reconocer que me gusta esa transparencia; aunque atrase el proceso un poco. Debía mostrar la papeleta—en mi caso lo hizo la secretaria—que no tenía ninguna marca, debía señalar que se trataban de dos preguntas, y que se podía votar cruzado, no – sí, o sí – no. Aaah, y todos debíamos firmar la papeleta, así sabríamos que se trataba de una papeleta válida, y no una que alguien había encontrado por ahí, para hacer alguna matufia. La verda’ que esto vale sólo si sabes firmar, ya que si no, ¿cómo cuernos vas a identificar que no estaba bien puesta tu huella digital? Por eso, en Bolivia, de los tres jurados de mesa necesarios, dos tienen que saber leer y escribir, supongo que porque significa que saben firmar y reconocer su firma. En nuestro caso, todo estaba en regla, ingresé en el ‘recinto de voto’ y zas, zas, marqué mi rechazo al proyecto denominado ‘proceso de cambio’ de Evo Morales, y mi apoyo al prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa. Pueden decir lo que quieran de Manfred, lo cierto es que él no anda matando gente en Sucre, Oruro, Cochabamba, no anda quemando prefecturas, no anda ahuyentando las pocas inversiones que venían al país, y no anda repartiendo pegas gracias a sus empresas recuperadas para su partido y la repartija de puestitos. ¡Qué viva Manfred! Caracho.

            Todos los jurados hicimos lo propio, votamos. Y comenzó a llegar la gente, la mayoría de los primeros eran personas mayores, que aceptaban con paciencia mi monótona perorata de ‘puede votar cruzado’, ‘son dos preguntas, debe votar dos veces’, ‘debe depositar el voto mostrándonos las firmas’, etc. Algunos sonreían, me tocaba sonreír a mí también, ‘es que estoy obligado a cumplir con este teatro’, reconocí. La Secretaria dijo ‘no se trata de teatro’, con buena onda. Teatro no es, pues, va en serio; pero de que parece teatro, parece. Debí decir ‘mecánica’, ya que eso sí es. Digan lo que digan. Yo había desayunado, y a las 11 y pico mi estómago comenzó a gruñir. La 1ª vocal, y la 2ª, desaparecieron en busca de posible comida, poco antes nos había llegado el presupuesto de la mesa: 150 bolivianos, unos 20 US$. En un país pobre como el nuestro, la verda’ que debería ser más que suficiente para mantenernos vivos hasta el final del proceso. Llegó la noticia de que había Sándwich de chola, algo que a mí no me hacía sonreír demasiado. Es que no como chancho, si no es jamón. Como era el único que na’a que ver con el chanchito, comenzó una graciosa conversación sobre chanchos, comidas, y mañuderías. ‘¿No había otra cosa?’, fue mi pregunta crucial. En serio, ‘¿no había?’. Había. Sándwich de mortadela. Vale. Prefería eso.

            Ah, hay que mencionar que la Secretaria, vino a cumplir su deber cívico sufriendo horrores, o habiendo sufrido horrores la noche anterior. Estaba enferma, el frío la irritaba, por un momento se veía mal, bastante mal, y a pesar de todos esos malestares, vino a cumplir con su deber. Fue la heroína democrática del día. Una heroína chiquita, pero una al fin y al cabo. No fue poco esfuerzo el que hizo. A las 11:00 y pico, la 2ª Vocal con su amigo fueron a comprar los sándwiches, resultó que no había ya de Chola, así que todos comieron de mortadela. Desde el patio, nos preguntó qué refrescos queríamos, desde el primer piso, subiendo la planta baja, los vocales no parecían muy interesados en elegir el refresco, yo pedí una limonada, mientras decía que ellos, los cumpas, aceptaban cualquier cosa. Mi pedido de limonada provocó algunas sonrisitas. ¿Por qué no elegir si puedes?, Coca-cola no es lo mismo que Fanta, ni Fanta lo mismo que Sprite, ni este último es lo mismo que una limonada. Entiendo que soy un escogedorcito, y todo iba con buena onda.

            Ah, les conté que vi a un policía que yo conocía dando vueltas, y también a varios amigos, y uno que otro del barrio, y hasta alguna pariente. Creo que fui el que más personas saludó ese día. El lugar, entre otras cosas, estaba lleno de niños, en triciclos y pequeñas bicicletas, niños y niñas. La Secretaria lamentó mucho que su hija pase sin mucho arrebato, después los abuelos, los padres de la secre’, explicaron que le habían dejado en claro a la nieta, que no debía molestar a su mamá, que ella estaría trabajando en el lugar. La nena había seguido a cabalidad la instrucción de los abuelos, lástima que nadie había informado a la madre, fungiendo de secre’, que de eso se trataba. La típica madre tuvo que ir a abrazar a su retoña. Y el colegio estaba lleno de retoñas y retoños, parecía que la población en general no se había enterado de los muchísimos disturbios y problemas que podían haber. Bolivia no es un país violento, y ni siquiera la amenaza de grandes violencias nos podrá cambiar. Es por eso que los varios choques que ha habido en Bolivia en los pasados dos años y medio, mucho tienen que ver con molestar, molestar, hasta que las cosas revientan. Y eso, obviamente, es culpa del gobierno. Ese gobierno que se podría revocar el 10 de agosto.

            Otra cosita que había por el colegio, recinto electoral, eran perros y perritos, de varias razas, de muchas edades. Había varios que eran una ricura. La gente se tomó el día como si fuese un domingo de paseo, con las calles prácticamente libres de automóviles. Perritos, niños, abuelitas y abuelitos. Varios desubicados paseando por el lugar, sin memoria del número de su mesa, muchos, viendo los números de cada mesa, sin levantar o bajar la vista para ver a las personas que estaban por ahí, buscaban sus mesas. Varios preguntaron dónde estaba tal o cual mesa, hasta el 3er vocal tuvo que copiar el mapita de mesas, no sirvió mucho, en un par de ocasiones se los envío al lado que no era. Parece que el 3er vocal equivocó el norte.

            Para la tarde ya había habido siquiera una sonora protesta de fraude, de parte de una señora. Me temo que lo veo difícil, que hagan fraude con sólo ella. Creo en los fraudes grandes, en los 400 mil argentinos habilitados para votar en Bolivia, en los 3 días de asueto declarados por la presidenta del vecino país, pa’ los bolivianos que vayan a votar. Sabemos que viajaron de la Corte Nacional, para inscribirlos, sabemos que querían que voten. Sabemos que no pudieron conseguirlo. Y de ahí los 3 días de asueto. Es el tipo de trampa que permite ganar elecciones y botar prefectos. Igual, difícil. Viajar en bus, o lo que sea, sólo para votar, no es chiste. El punto: fraudes grandes permiten ganar, fraudes chicos, no sirven de nada, no me convencen, mucho riesgo poco rédito. Una señora gritó: ‘Da vergüenza vivir en este país’. La verda’, con las calles en paz, con tanta niña sonriendo por ahí, con tanto jurado electoral buena onda, con chuchos paseando por el colegio—y uno que otro haciendo pupú donde no debía—y la gente disfrutando del día, la verda’ que a mí no me daba ninguna vergüenza, me alegraba mucho. Me alegraba ver la gente sonreír cuando hacía mi teatro del ‘tiene que votar dos veces’, me alegraba la gente que pasaba y estaba buscando su mesa con la seriedad que ameritaba. O cuando alguien sonreía por algún chiste. La Bolivia democrática, la Bolivia ciudadana, a mí me alegró mucho.

En horas de la tarde, o a eso de las 12, llegó el delegado político, del MAS. Sólo el MAS tiene ahora el presupuesto y brazo para tener delegados político por todas partes. Las dos personas con las que traté, el delegado y su jefe, me dieron la impresión de ser buenos tipos. Ninguno demostró prepotencia, mala onda. Todo lo contrario. Si así iba a ser la cosa, pues, estaba bien, ¿no? Más tarde llegó el delegado del movimiento ciudadano, ‘Juventud Cochala’, un changuito buena onda. Estaba de observador no oficial, ya que la Corte sólo reconocía a los partidos políticos y otros. ‘Juventud’, creo, es sólo organización de hecho.

Un señor pasó muy nervioso, ‘van a pintar toda la primera falange’, decía, señalando el dedo, ‘se ha descubierto a una persona en el Don Bosco que ya ha votado dos veces’. Y fue con el mismo consejo a las próximas mesas. ¿Verda’? Supongo que sí, debió verlo en la tele, y ellos debieron haber captado las imágenes, ahora, de ¿qué lado habrá sido? A eso de las 2 pm, después de que mi 3er vocal y la 2ª vocal se fuesen a comer, me tocó el turno, fui, había salchipapa, mmm, muy grasoso y la carne no parecía buena, por suerte, unos pasos más arriba, había otro colegio electoral, ahí había apanados, como sándwich de silpancho. Asado golpeado hasta dejar la carne fina—mientras más fina, más tacaños son con la carne. Apanado de carne muy, muy fina. Bue, mejor, a salchipapa grasienta. De ahí, vuelta al colegio, fui, volví, rápido.

Después de unos helados, preferí repartir el dinero de presupuesto pa’ la mesa. Nos tocó a 25 bolivianos, y 1.5 Bs. lo dejamos para el pozo de la apuesta. ¿Apuesta? Sí, de ver cuántos quedaban sin votar, ¿8?, ¿11?, ¿9? Yo aposté a 9. El ganador se llevaría 2.5 bs, por cabeza más el pozo. Total: 11,5 Bs. La tarde transcurrió sin mucha historia, mencionando un señor sobre silla de ruedas que vino a votar y debió ser alzado dos pisos, hasta la mesa, nosotros nos ofrecimos a bajar. Nada, dijo el notario, los policías ayudarán, y ayudaron a subirlo. El señor obviamente tenía un problema de algún tipo, temblaba la mano, pero vino a votar con ganas. Vaya que la gente tenía ganas de votar. En nuestra mesa el ausentismo fue de sólo el 14%. En la mesa de 270 y pico inscritos, faltaban 65, a eso de las 2 p.m., igual, eso era sólo el 20 y pico de ausentes en porcentaje, y faltaban todavía dos horas más. Cuando llegó las 4 de la tarde, hora legal de cierre, pues, como habíamos estado ahí todo el tiempo necesario para votar, el grupo decidió no esperar más, tenían razón. Me correspondió hacer el gesto de gritar: ‘en esta mesa se cierra la votación’, poco después de la mesa de al lado.

Comenzamos a contar. Saqué las papeletas, pregunté cuánta gente había votado, 59, conté 59 papeletas, todo en orden. Eran dos preguntas, la primera era para revocar al presidente, la victoria del No fue contundente. ¿Cuántas personas estaban de acuerdo con el disque proceso de cambio del presidente? 11, sólo 11. ¿Cuántas NO estaban de acuerdo? 46. En mi mesa, el presidente tenía en contra al 77%. Tuve que levantar cada papeleta, desplegarla, decir: primera pregunta, mostrar a los asistentes, claro voto por el ‘sí’, o claro voto por el ‘no’. Había ‘Nos’ rayados con furia, unas ‘x’ repetidas varias veces, para dejarlo en claro, pa’ que no quepe duda. La segunda pregunta, 13 No, trece que deseaban revocar al prefecto, y 44 que sí lo ratificaban. Mi mesa, un reflejo de la gente que sabe leer y escribir, una opinión de la gente con mayor escolaridad que el resto, expulsaba al presidente y respaldaba al prefecto. Terminado el escrutinio, pregunté si había alguna observación, nada, el delegado del MAS, que, de haber querido podría haber sido mala onda, no lo fue, me agradó eso. Me quedé con el cartón de ánfora, como recuerdito. Fue un rápida despedida entre casi extraños, que compartieron todo un día con natural amabilidad y paciencia. Debo reconocer que el conteo no fue muy rápido, 45 minutos, por mi formalismo; pero todos aguantaron sin sufrir mucho. Vamos, tampoco fue tanto. Un vistazo a los otras mesas del colegio daban resultados similares, miles de votos en contra del presidente, en contra de su disque proceso de cambio. La gente más escolarizada del país le decía que no.

Regresé a casa, comí, y me eché la merecida siesta que debía otorgarme. Me gustó compartir con desconocidos y descubrir que eran gente buena onda, confiable a primeras. Gentiles y pacientes. Me gustó ver la gente por las calles, disfrutando del día libre, me agradó ver los delegados del MAS, carentes de hostilidad, con ánimo de ser afables. En las noticias, me agradó constatar que la afluencia de votantes, la amabilidad, la falta de violencia, fue la regla, y no la excepción. Bravo por el país, bravo por nosotros. ¿Qué habremos hecho tan mal para tener los líderes políticos que ahora tenemos?, de uno y otro lado. Y esto me hace pensar que nuestros problemas no son tanto nuestra culpa, y que son muy pocos los que los provocan. Me da la impresión que sólo necesitamos darnos cuenta de esto, para poder solucionar nuestros mayores problemas. Podemos construir un país mejor, y lo único que necesitamos es uno del otro. Hasta varios de los militantes del MAS parecen buena onda.

Posteriormente, lamenté los resultados, donde el ignorante presidente sacó a relucir su ignorancia matemática, y mal asesoramiento, celebró su triunfo en el país, pataleando como si le hubiesen regalado un auto nuevo. Todo lo hace bien, parecía pensar, todo le sale bien, sus decisiones ayudan al país, parecía pensar. Ahora tiene más votos que antes, comunicó al país, su proceso de cambio va viento en popa, le da la impresión. Los resultados más optimistas le dan un 60% de aprobación. Dado el monto de ausentismo, de un 20%, el presidente, ignorante como es, y mal asesorado como está, parece olvidar que ese 60% es sólo mayoría dentro de un 80% de la población votante. Dentro de un 100% de la población votante, su 60% sólo llega al 48%. No es suficiente para revocarle, no había otra opción, la gente prefiere estabilidad, no mayores problemas jurídicos, el referendo ya era inconstitucional, ilegal, e incluso así tuvimos que seguir con él, incluso así tuve que servir de jurado electoral. ¿Qué puedo hacer? No soy el tribunal constitucional, y mi oposición sólo podría haber facilitado a un corruptillo en el cargo. Con 48% de apoyo, el presidente sigue siendo presidente; pero que ni se le cruce por la cabeza pensar que es holgada mayoría. Apenas, apenas, y se sigue gastando. Todavía hay esperanza.

 

Las imágenes pertenecen a sus respectivos autores, utilizadas sin fines de lucro y sólo para ilustrar al texto. Algunas de las fotos son de Rubén Costas, gobernador ratificado en Santa Cruz. Una lástima por cocha, ni modo. Ah, los números cambian, a favor del presidente, ¿fraude? Tal vez, de cualquier manera, hay que hacer el mismo balance con el total de ausentismo. Y reconocer que el reférendum no te daba muchas opciones, el sí es un voto por la estabilidad; por lo que no es irracional o suicida, como podría parecernos.

30 agosto, 2008
me llegan estos datitos, sabíamos, pero siempre vale la pena recordar y que alguien lo diga con números:
Siguiendo la metodología utilizada por el gobierno de forma tan exitosa para evaluar el comportamiento electoral ante los resultados del Referendum Autonomico, resulta que en el Referendum Revocatorio Evo Morales fue revocado, las cifras no mienten:
 
Votos en contra (NO) 32.6%
Abstención:              16.7%
Blancos                     4.0%
.----------- --------- --------- --------- -
Total                        53.3%
------------ --------- --------- --------- -
                                                           Fuente: Datos oficiales de la CNE y su Jefe Exeni,
 
Si le disminuímos el fraude que se estima en 20% y si le ponemos 2 candidatos en frente (asumiendo que se trate de una elección presidencial) nuestro actual mandatario pierde las elecciones estrepitosamente. De momento al no alcanzar el 50% más uno, el presidente fue revocado.
(Elaborado en base a la metodología oficialista)

el asunto fue elaborado por R. A., que difundió su información vía correo electrónico. Pueden comprobar que coincide con mis propias observaciones.

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Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Historias
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commentaires

romeo 27/08/2008 06:00

jajaja, quien te hace perder el tiempo, cretinazo? tú solito pierdes tu existencia, pensando que a alguien convencen esas idioteces. q lágrima de pseudo intelecual eres che. una lágrima tremenda. y si, tiene razón Wolfe cuando cita a tu ídolo, porque cuando yo te ví en la tele, parecías realmente indignado, y seguramente - como idiota - te sentiste con razón, cuando pegabas campesinos, lameculos del prefectillo.es un bodriecín, don Rodri, y usted lo sabe, un bodriecín enorme lo que escribe, y de qué se yo o qué no sé, debería averiguar primero, antes de juzgar desde su húmedo pañal. vuelva a harry potter, mother fiction is calling you.

Rodrigo Antezana Patton 28/08/2008 08:30


jujujujuuju, supongo que en casa no te dejan ni decir la mitad de esas palabritas... tsssk, tsssk, y con esa boquita besas a tu mamá? mmm, qué pasó con el rumerume ingenioso? qué pasó con el
muchacho capaz de dar argumentos?

zzzzzzzzzz, rume, zzzzzzzz, qué le puedo decir a un párbulo de kindergarten? creo que tú sabrías qué decir, considera que hablas contigo, macho, y puedes insultarte toooooodo lo que quieras.
adelante. luce tu... capacidad retórica. luce luce, luce


Yo 19/08/2008 17:49

Bravo Romeo

Rodrigo Antezana Patton 23/08/2008 02:12


Jujujujuujuju... mira, rumerume, un fan, bravo, bravo. ¿Sabes quién es?, ¡Es 'yo'! ¡'Yo'! Jajajaja, me pregunto, mmm, ¿no serás tú? jajajajaja.


romeo 19/08/2008 09:31

"Pueden decir lo que quieran de Manfred, lo cierto es que él no anda matando gente en Sucre, Oruro, Cochabamba, no anda quemando prefecturas, no anda ahuyentando las pocas inversiones que venían al país, y no anda repartiendo pegas gracias a sus empresas recuperadas para su partido y la repartija de puestitos. ¡Qué viva Manfred! Caracho."A veces, Rodri, de ser un tontito enclenque, pasas a ser un redomado asno y -aunque estemos acostumbrados- a veces eres sorprendente, en serio, sorprendente… y repugnante.
 
Manfred Reyes Villa: Militar educado en la Escuela de las Ameritas de EEUU en Panamá, fue edecán del dictador Luís García Meza, conocido como “narco gobierno” debido a la abierta participación del mismo en el tráfico de drogas a través de canales avalados por la milicia boliviana. Su gobierno fue resultado del golpe militar del 17 de julio de 1980 y dejó un saldo de cientos de muertos, desaparecidos y heridos.
Hasta en Wikipedia lo encuentras: “Es denunciado por su participación como estafeta del dictador Luis García Meza Tejada (condenado a treinta años de cárcel, por crímenes de Estado), así como por su relación con la masacre de la calle Harrington, planificada en la casa de su padre (Armando Reyes Villa, condenado junto con el ex-dictador), ubicada en la zona de San Pedro de La Paz, y centenares de desapariciones y detenciones durante esa dictadura militar”.
Mucho después, dejó la Alcaldía de Cochabamba con una deuda de más de 40 millones de dólares.
 
En agosto del 2003 firmó “el compromiso de responsabilidad y cambio” con Sánchez de Lozada. Durante ese gobierno murieron más de cien bolivianos (y tú, ese año, estabas con tus palitos? Alzando los palitos? Gritando hurras cada vez que mataban a un alteño?).
 
Manfred Reyes Villa, instruyó a la Policía Departamental desalojar con violencia, de la plaza 14 de Septiembre, a campesinos y organizaciones afiliadas a la Central Obrera Departamental (COD) que realizaban una vigilia pacífica pidiendo su renuncia. Las organizaciones sociales respondieron quemando la Prefectura. El 11 de enero 2007 se produce un enfrentamiento entre campesinos y citadinos de barrios ricos y clase media. Adheridos y simpatizantes de la prefectura, reparten bates de béisbol, cadenas y otros objetos, motivados por la participación activa de los paramilitares de la Unión Juvenil de Santa Cruz: dos muertos y más de 300 heridos, en su gran mayoría campesinos y pobladores desarmados.
 
Tú?, a cuantos pudiste golpear Rodriguín? o solamente viste? sólo aplaudiste?, yo te ví en la tele, cargando tus macanitas, rebaño de Unitel, payaso de la “democracia manfredista”, tu estabas ahí, deberías acordarte de cómo eran las cosas… y leer un poco más, para tener mas pelos en la lengua antes de lengüetear las pelotas inapropiadas.
 
 

Rodrigo Antezana Patton 23/08/2008 02:11


Ay, ay, ay. Un cansado, muy cansado aaaay. Mmm. Grave, no? Tsssk, tsssk. Este chiquito.

Está de moda el gritería, el escándalo. De aquí hace ya buen tiempo, no basta con decir algo, hay que decirlo rasgando las vestiduras.

Bolivia no se caracteriza por tener políticos maravillosos, alguno sí? Hay muchos dices y diretes sobre Manfred. Nadie puede decir de él que se trata de un árbol hermoso, es un cacto en el
desierto, entre paja brava y piedras. Le tocó precidir la alcaldía el año 93, en medio de problemas y líos de baja política. Se le ocurrió la idea de hacer obras, de presentar trabajo visible a la
población de cochabamba, de la ciudad. Hizo obras, muuuchas obras, aquí y allá. A fin de año ganó las elecciones, creo que tuvo que compartir espacio con otros. En Bolivia hay muchos partidos, sin
segunda vuelta, manejamos la llamada 'democracia pactada'. En la próxima elección, Manfred ya no debió pactar con nadie, ganó por goleada. Los demás partidos quedaron de espectadores.

Después ganaría una elección con 63%, la más alta del país. Su votación había crecido de elección a elección, le felicitaron por ello, de todo el país. Su éxito en la alcaldía cochabambina le
proyectó a nivel nacional. Después sería candidato presidencial, quedando en un absurdo 3r lugar, apenas un manojo de votos por detrás del anterior. Con su carrera política supuestamente acabada,
sin un partido sólido, y con la oposición del partido del actual presidente, a Manfred se le ocurrió candidatear para prefecto en lo que era 'feudo' del partido en el actual gobierno. Y Manfred
ganó, al igual que ganó, en la alcaldía, su supuesto heredero, en vez del partido del actual presidente.

Qué había hecho Manfred? Maravillas? Perfecciones? No lo creo, sólo hizo mucho más que los demás. Se le ocurrió hacer una gestión visual donde no había ningún tipo de gestión. Por esto, y por
muchas cosas más, Bravo Manfred!

Encontraste eso también en wikipedia?

El partido de gobierno, irritado por la buena gestión de manfred, viendo que era capaz de ganarse el apoyo de regiones enteras, comenzó una batalla campal y política en contra suya. Con los
recursos del estado, y más, esta campaña acabaría teniendo éxito, lastimosamente.

En enero, 2007, un grupo de gente, se autootorgó la potestad, completamente ilegal, de pedir la renuncia de Manfred, por las buenas o malas. este grupo respondía directamente al actual presidente
de mi triste país. Cercaron la prefectura, y en un arrebato de estupidez y barbarie, la prendieron fuego. Agredieron a transeuntes. Relato completo: mimeme.over-blog.com/article-5245669.html

El día miércoles, estos esbirros del gobierno, tristes esbirros, agredieron a una manifestación pacífica en contra de sus atropellos, destruyeron una tarima y un equipo de sonido. Además de agredir
a los inocentes trabajadores que la instalaban. La población se molestó mucho por esas barbaridades, y sobrevino el desastre: http://mimeme.over-blog.com/article-5257562.html

No había un plan, el día de la manifestación, jueves 11, más allá de ir a la plaza de las banderas, pacíficamente. Cuando hubo el desborde, con fierro en mano, no me uní a las personas que pegaron
a otros; pero por un momento fui indiferente a sus problemas, después, al ver sus rostros asustados, cuidados por un grupo de policías, me di cuenta que ellos no eran nuestros enemigos, sino sus
pérfidos líderes que les obligan y utilizan.

También encontraste esto en wikipedia?

Todo lo que dices del 11 de enero es falso. Mentiroso. Ignorante.

Como veran, a romeo le encanta hablar de lo que no sabe, le encanta decir sobre qué hace el otro, sobre qué dice el otro, porque él mismo no tiene ni idea. Su actitud es la típica del que sigue el
guión de intelectualillo, como dijo Mcluhan (citado por wolfe): "la indignación dota de dignidad al idiota". Se ve que sigues la formula, rumerume, lloriqueando por tooodo lo mal que hizo Manfred,
no? uuuuuy, terrible criminal, no? cuidado... uuuuuuh, horror, horror. Cuando sólo es un político más, y mucho mejor que casi todos los demás, o no te acuerdas de quiénes son los demás?

Por si acaso, el artículo de Wolfe lo pueden leer completo aquí: http://www.letraslibres.com/index.php?art=6893 (En el país de los marxistas rococo), su descricpción de algunos pobrísimos
intelectuales podría incluir, perfectamente, al rumerume.

Ya deja de hacerme perder el tiempo, y el de mi público, rumerume. ¿Quieres?


Javier 16/08/2008 18:36

Simpática crónica, salvo el rapto de amor Manfredista (¿en serio? supongo que se puede ser opositor al gobierno y aún así racionalmente oponerse al Capi, suerte que se fue) y esito que dices respecto a los letrados revocando al presidente. Me parece que ni una mesa ni un recinto incluso podrían corroborar eso, aspecto al que habría que correlacionar otros intereses y asuntos. Económicos, sobre todo. Ciertas prebendas y capitales. En fin, además que hace buen tiempo ni se encesita saber leer ni tener una renta mínima para elegir o ser presidente. Y eso es democracia. Y eso está muy bien.

Rodrigo Antezana Patton 23/08/2008 01:40


Me alegra que te haya gustado.

Efectivamente, se puede ser opositor y no gustar de Manfred, también vale simpatizar con él, a pesar de todo. Recuerda, recuerda, el tipo de 'oposición' que tenemos.

Los letrados revocaron al presidente. No lo puede decidir una mesa, ni reciento, cierto, lo digo a ojo, basándome en las 'mesas' y 'recintos'. Lo quieras, o no, el voto de la gente más ignorante es
más manipulable. (Ah, y no soy de los que iguala límites mentales a la ignorancia. El que ignora, no sabe, no es que no comprenda. Aprendamos esto, che).

Interesante, no? todo lo que no se necesita pa' elegir presidente. Me gustaría que se necesite algo para 'ser' candidato a presidente, o a un puesto de gobierno importante. Sería bueno que nos
toque alguien honrado, pa' variar.

Respecto a tu observación final, mmm, crees que en verdad ayuda? Diría que no, diría que lo que mencionas sólo es bueno 'como ideal', en la realidad no les dá nada, o muy poco. No diría que está
muy bien.


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