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25 septembre 2008 4 25 /09 /septembre /2008 07:34

Querido público!!! visitantes asiduos, van a disculpar las demoras para subir las entradas, presiones del laburo, con muchas horas extra, che, bueno, desorden personal también. Aquí está el prometido artículo a favor de Potter, se lo merece, no importan lo que digan otros. A mí me importa lo que digo yo, y tengo pruebas para respaldar mi posición. Ustedes juzgarán.

 

            Ya mencioné los principales problemas de la saga de Harry Potter (Principales defectos de Harry Potter), estos fallos están siempre presentes en la obra, la mala construcción de los personajes, las trampas narrativas, donde prácticamente todo es permitido. Ambos son grandes defectos, pero una obra con tanto éxito como la de Harry Potter tiene que tener siquiera méritos equivalentes, o mayores, como para opacar las visibles carencias del trabajo de Rowling. Siquiera. Para facilitar mi exposición de las cualidades de la saga, he divido estos aspectos en cuatro: imaginación, realidad, noción de ritmo y sentido del humor.

 

Imaginación

 

            La riqueza del mundo de Rowling es también la razón de uno de sus defectos, la excesiva variedad de fenómenos permitidos, genera a su vez, una realidad sin reglas. Sin embargo, la creatividad en Harry Potter diría que es el aspecto más fácil de notar como algo positivo dentro de su obra. Es simplemente impresionante. Recuerdo haber platicado antes de que, cuando yo fui a ver la película, no me gustó mucho. Lo que sí se podía rescatar de buenas y primeras, era la increíble imaginación de la autora. A ver, recordemos la primera película, qué novedades nos ofrecía: una escuela de magia, con cuatro casas de características diferentes, un sombrero seleccionador, un semigigante, un banco de gnomos, un centro de compras mágico (Callejón Diagon), búhos carteros, un bosque prohibido, varias materias mágicas, animales fantásticos, etc. Es cierto que muchos de los elementos mencionados, gnomos y unicornios, o la propia idea de magia y los clichés de magos y brujas, no son creaciones de Rowling, lo que no quiere decir que no sea un buen logro el haber reunido a todos esos elementos en un solo paquete. Ante la imaginación de Rowling, con sólo verla, me incliné.

            Entonces llegó la 2ª Película. Era el mismo lugar, el andén con decimales, el tren mágico al colegio, la confiteria con poderes, volvían al colegio de Hogwarts, ¿cuán diferente podía ser? En la segunda película tenemos novedades desde el inicio, el auto volador con el que van a rescatar a Harry Potter, nada menos que un sauce boxeador, una extraña criatura con poderes llamada elfo doméstico (dobby), una araña gigante (en el bosque prohibido, mismo lugar, nuevo elemento), un diario capaz de mostrarte el pasado, una fantasma llorona (nuevo personaje, ya conocíamos la naturaleza de los fantasmas), nuevas pociones (la que les permitió transformarse en los secuaces de Malfoy), y un monstruo oculto en el colegio. Era el mismo lugar, el colegio, los profesores, las clases, el mismo, y, a la vez, era completamente distinto. Al leer el tercer libro, ‘HP y el prisionero de Azkaban’, descubrí que Rowling tenía la capacidad de renovar su mundo hasta el infinito. A pesar de la construcción absurda, yo quedé satisfecho con el 3er libro, con el cuarto ya estaba encantado. Si la capacidad para renovar su propio mundo no es imaginación, y de las magníficas, pues, no sé qué podría serlo.

            Ah, y me olvidaba mencionar el quidditch, no lo mejor que hizo; aunque en las películas se veía muy bien.

 

Realidad

 

            Harry no es un niño que ha pasado toda su vida siendo despreciado por su tío, si tal es su pasado, se trata de un personaje mal construido que no manifiesta ninguno de los problemas que supuestamente debería tener. No es una personalidad construida. Eso es un defecto. La realidad de Harry, su persona, es la de un simple niño de buena familia, y clase acomodada, esa realidad, es muy atractiva. ¿Por qué? Dejando a un lado los defectos de construcción, las aventuras de niños, y mejor aun las divertidas aventuras de niños, al hacer recuerdo de los mejores momentos de esa realidad, pues, nos entretienen. Otro de los aspectos fantásticos de Harry Potter no tienen nada que ver con esa fantasía descabellada, sino, todo lo contrario, con la concreta realidad de ese grupo de amigos.

            La realidad de las relaciones infantiles y adolescentes, están presentes en toda la saga. Como muestra voy a hablar de uno de los mejores momentos. El Baile de Yule, si no me equivoco con el nombre. En el cuarto libro, HP y el cáliz de fuego, durante la visita de los colegios extranjeros se realiza un baile, obviamente, hay una gran expectativa. Todos los problemas que suceden: desde Ginny, la menor, que quiere asistir; Harry y Ron encuentran dificultades para encontrar pareja, acaban improvisando ir con las hermanitas; que el traje de Ron está horrible, y se encuentra muy disgustado por ello; la ansiedad de Harry que deberá iniciar el baile, y su torpeza al hacerlo; la expectativa provocada por el evento, y la decepción de muchos al final del mismo, ¿qué más? No recuerdo los detalles, pero todo lo mencionado no tiene nada que ver con magia, no hay trucos, encatamiento o maldiciones, es puro realidad. Esa realidad, también presente en toda la obra, me parece fantástica. Ya que, no siempre, todo lo mencionado, uno lo ha vivido, o ha visto vivir, por eso la llamo realidad, en vez de fantasía. Ahora, el que eso logre entretenerte tiene que ver con una talentosa noción de ritmo.

 

Noción de ritmo

 

            Una vez más tenemos que hablar de un aspecto del que se podría dar una infinidad de ejemplos. El éxito de la Harry Potter está relacionado con que cada capítulo deja un pedazo, o varios pedazos, pendientes para el próximo, o sea, el lector, debe seguir leyendo, es por esto que niños de 8 a 10 años terminaron de leer los mamotretos de ‘El Calíz de fuego’ o ‘La orden del Fénix’ de un día para otro, quedándose despiertos toda la noche. Lo hicieron porque Rowling tiene la capacidad de tejer su narración invitando al lector a seguir leyendo. Imaginación y una correcta noción de ritmo le permiten construir una obra ágil de principio a fin. A veces, este quiebre, de un capítulo a otro, simplemente hace imposible el abandono de su lectura.

            Cualquiera que deseé puede observar este fenómeno de construcción al analizar cada fin de capítulo y ver qué elementos quedan sin concluir, es interesante hacer eso. Ahora, debido a restricciones de espacio, sólo voy a dar un ejemplo, uno de los que me parecen verdaderamente magistrales.

            En el último libro, el séptimo, ‘HP y las joyas de la muerte’, el hermano de Ron se va a casar. Así que tenemos a la familia reunida en la pequeña casa, tenemos a los invitados que van llegando, muchísimos de ellos conocidos para el lector, sobre el conjunto revolotea los problemas provocados por Lord Voldemort y su grupo, hay tensión en el ambiente; pero es un grupo talentoso el que está en la fiesta, donde Harry se encuentra con Luna Lovegood, entre otros compañeros y amigos, también está ahí Tonks y Lupin. Nos encontramos en un ambiente de fiesta, con la música, los encuentros, las conversaciones, los chismes, los regalos, los parientes, amigos… y, de repente, llega una criatura translúcida, los que han visto la tercera película, o leído los libros, los recordarán, una criatura que parecía estar hecha de humo de plata, un Patronus, lo utilizan para ahuyentar Dementores, protección contra ciertas maldiciones, y también pueden llevar mensajes. A la animada fiesta, el patronus llegó con un mensaje: ‘El ministerio ha caído, cuidado’. Sólo esas palabras, y desapareció, inmediatemente la fiesta entra en caos, llegan los enemigos, y todos escapan como pueden. Fin del capítulo. ¿Alguien podría dejar de leer después de eso? No lo creo.

            El contraste, la sorpresa, obligan al lector a seguid leyendo, no todos los fines de capítulos son tan impresionantes como el mencionado, y no tienen porque serlo, hay una infinidad de buenos momentos.

 

Sentido del humor

 

            Imaginación, realidad, sentido de ritmo. A los que debo añadir un buen sentido del humor. En muchas ocasiones, Rowling sólo se divierte con su mundo, y eso es muy agradable—especialmente en oposición a los momentos cuando quiere ser oscura y sólo logra manejar clichés de maldad—una vez más, por limitaciones de espacio, tiempo, trabajo, sólo voy a mencionar un ejemplo: Harry, Ron y sus papas están caminando por el campamento mágico para el campeonato mundial de Quidditch, el padre está saludando a mucha gente, uno de esos ratos dice: ‘Qué tal Finneas. ¿Todo bien?’, o algo así, después, aclara a los muchachos, ‘Finneas trabaja en el área de experimentación. Hace ya buen tiempo que tiene esos cuernos.’ Es una línea, no me la esperaba, me hizo reír. (Ah, y no es la línea exacta, es como la recuerdo) Así sucedió en muchas ocasiones. ¿Recuerdan?, en el quinto libro, cuando van al hospital nos encontramos con un montón de graciosos absurdos de los posibles accidentes mágicos, y problemas con la magia, que se podrían tener. Un aspecto que a mí me agradó mucho, de la obra de Rowling, es que, ella está dispuesta, a aprovechar cada oportunidad posible para hacerte reír. No siempre con éxito, cierto, pero cuando lo logra, sabe dibujar sonrisas.

 

Todas las imágenes pertenecen a su respectivo dueño. Utilizadas sólo para ilustrar una bitácora sin fines comerciales.

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Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Historias
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