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18 novembre 2008 2 18 /11 /novembre /2008 02:52

            Se podría decir que envidio a todos aquellos que tienen un lugar al cual desearían ir. A mí también me gustan los viajes y conocer lugares nuevos, pero no tengo UN lugar que significase para mí lo que otros lugares parecen significar para ustedes. Ese vacío, es, en mi opinión, más un beneficio que un problema, esto quiere decir que yo tendré que construir mi propio lugar. Ahora, si a mí me gusta la narrativa, el cine, la imagen, la fotografía, contar historias, imaginar historias… acaso no sería Los Angeles, California, donde se encuentra la mayor industria del Cine, donde está Hollywood (¿es condado o ciudad secundaria? Ni idea.), o que está cerca de, ¿no debería ser ese mi ‘lugar’ ideal?, ¿mi objetivo?. Bueno, digamos que, desde hace tiempo, que estoy dale que dale con la narrativa, poco o mucho, fracasando, aprendiendo, y lo he hecho desde aquí. Y mientras una revisa esto y lo otro, he aprendido mucho sobre cómo se dan las cosas en Hollywood… y he tenido mucho miedo.

            Preámbulo. Estaba pensando escribir un artículo sobre como las culturas extraterrestres de ‘Star Trek’ son, en verdad, sólo reducidas versiones de cualquier cultura humana: o sea, Klingon, guerreros, Vulcanos, místicos/sabios, Ferengi, comerciantes, etc. No me acordaba del nombre de los Ferengi, así que los busqué en la red (red de amplitud mundial o www), ahora, no es tan sencillo buscar algo cuyo nombre no recuerdas en la red. Pensé que no podría ser tan difícil, de seguro que había una enciclopedia de Star Trek en línea. Y, claro que había. Una enorme, con todo. Rápido busqué razas, o culturas, o alienígenas, y ahí quedé anonadado… había, hay, centenares de nombres, o miles, ¿cómo podría encontrar un nombre que no recordaba entre todos esos? Estaban todos los nombres que alguna vez se habían pronunciado en la serie, estaban los del planeta A y el de la Z, demasiado. Tuve que buscar en otro lado, y me decidí a comprar la enciclopedia de Star Trek en versión impresa, es que, sin importar cuan mediocre sea—ah, y Star Trek tiene un muy buen nivel, con muchos capítulos dignos de cualquier antología de ciencia ficción—me fascina la creatividad humana.

            Nunca escribí el artículo sobre las culturas sesgadas de Star Trek, y con la enciclopedia perdí numerosas horas viendo sus múltiples entradas, algunas de las cuales dan vergüenza ajena. La serie tiene excelentes capítulos, también varios malos, y uno que otro pésimo. Para lo que nos compete, la enciclopedia habla sólo de la realidad interna de la misma, o sea Jean Luc Piccard es el capitán de la Enterprise, pero hay numerosas menciones de guionistas, actores, directores, etc. No estará la biografía de Patrick Stewart, pero sí mencionan mucho de cosas que acontecieron en la filmación, o si fulano tuvo otra intervención en la serie, etcétera. Y este es el datito porque el que traje a colación la serie de Star Trek y la enciclopedia: la cantidad de actores, guionistas, directores, que intervienen en cualquiera de las temporadas es enorme. Alrededor de mil setecientos nombres sólo en reparto. Casi el doble en equipo de producción. Obviamente ustedes saben que en Hollywood tenía que haber muchísimos actores, muchísimos extras, yo también; pero ¿alguna vez le pusieron rostro a esa multitud? Con mucho maquillaje, eso es lo que permite hacer la enciclopedia. Ahí están: una infantil Kirsten Dunst, futura Señora De Araña en el papel de niña alienígena, un Christopher Lloyd, el profesor Emmet de ‘Volver al Futuro’, como un comandante Klingon, hay muchísimos nombres conocidos, y extras que uno reconoce, después, en otras series, como el pakistaní de Seinfeld, está en Star Trek, no recuerdo su nombre. Busquen en la red.

            Ahora, Kirsten y Christopher tuvieron un éxito considerable. Pero, ¿no será que otras niñas y niños como Tahj Mowry o Sarah Rayne, también en Star Trek, buscaron el éxito de Kirsten y fracasaron? Y qué hay de Harry Groener, Julie Newman, France Nuyen, o Sherman Howard, por mencionar a un diminuto puñado de los 1700 actores que pasaron por esta serie con personajes, con diálogos, a los mudos no se los menciona, ¿Qué hay de esos? ¿Tuvieron éxito, moderado, grande? Los salarios de los principales actores de las series que tienen éxito son tan astronómicos, que esas personas, en muchos casos, ya no tienen la necesidad de trabajar más por el resto de sus vidas. La verda’, qué aburrido. Esas personas se transforman en los-que-fueron (has been, en inglés). Hollywood debe tener muchos de esos paseando por las calles. Y, es que si cuidas tu dinero, después de unas cuatro temporadas ya no tienes que preocuparte por calderilla—tampoco hay que ser como Michael Jackson, che. Con cien capítulos, cualquier serie, entra en un proceso que se llama Sindicación, que es vender la misma a los pequeños canales que pagan mínimas cantidades de dinero por mostrar el capítulo. Sólo en el área de Washington D.C. había una media centena de pequeños canales, dispuestos a comprar y mostrar esas series. Centavitos de mil y un fuentes, al día, puede, a la larga, dar muchísimo dinero. Muchas series que están más o menos, se esfuerzan para llegar a los 100 capítulos y listo, productores, actores y guionistas, quedan más tranquilos. Pero, ¿y si no eres la estrella, o parte del reparto principal?

            En algunas series, como Seinfeld, Friends, y otras pocas, incluso los personajes secundarios pueden quedar muy bien parados; aunque ni remotamente tan bien como sus pares principales. Muchos tendrán que seguir trabajando. En esa industria de películas, de videos musicales, de decenas de series, con una tropa de madres que trae a sus hijas e hijos en la ‘temporada de pilotos’, cuando las empresas filman las series que van a presentar a los canales, si ellos aceptan, se hacen. Probabilidades de éxito: 1 en 33. Posibilidades de éxito para obtener una parte importante, pues, varía muchísimo, para el muchacho de “Terminator 2”, la agencia de reparto (casting) se dio la molestia de entrevistar a miles de niños, miles. El elegido, Edward Furlong (Furloung?), ganó mucho, se hizo rico, famoso, y ahora rebota aquí y allá en pequeños papeles, o protagónicos en películas no siempre importantes. Por cada actor-que-fue, en las calles de Los Ángeles, debe haber centenares que no llegaron ni a eso. De ahí vienen las siglas de nombres que le dan el título a esta entrada.

            Y, si yo fuese a Los Ángeles, ¿tendría éxito? Claro que sí, ¿pero eso qué garantiza? Me acuerdo de una serie, ‘Doogie Howser’, un niño genio que se vuelve médico a los 16 años. La idea, mmm, no daba. Tuvo una primera temporada de muchísimo éxito, el chico era guapo, como cualquiera que haya triunfado en la tele, con pocas excepciones, y muy pronto obtuvo una legión de seguidoras. En la tele, la madre, con toda su sabiduría, descartaba las recomendaciones de los veteranos agentes a los que ella había visitado, para convertir a su nene en estrella. “Nos recomendaron no hacer televisión”, decía ella sonriendo, “que por nada del mundo hagamos televisión”. El éxito de ‘Doogie’, desmentía, para ella, cualquier precaución de esos ‘absurdos’ consejos. Creo que ‘Doogie’ tuvo una temporada más, y eso sería todo, o tal vez fueron tres. No era buena, no se podía trabajar bien la narrativa del genio, el médico, y el niño, era difícil y no lo lograron. Después de eso, el chico ‘Doogie’, por salir de la tele, con un rostro tan familiar, tan conocido, tan enmarcado en ese personaje, no encontró trabajo en el cine, durante mucho tiempo. Supongo que entonces ella, la mamá, dejó de reírse del consejo que le habían dado los veteranos agentes, y sé dio cuenta que ellos sabían de qué estaban hablando. El estigma que deja la televisión es muy fuerte, y es apenas un puñado de actores los que tuvieron éxito en el hacer el cambiazo, de tele a cine. Mucho más fácil es de cine a tele. Ahora, Doogie, mucho más maduro, aparece en papeles aquí y allá, hace años lo vi en “Starship troopers”, es el, jaja, niño genio que acaba trabajando en inteligencia militar; aunque importante en apariencia, su papel es menor. ¿Podría él haber sido una estrella más estable? Ni idea, su mamá, mientras reía, le quitó una gran oportunidad.

            Ah, ¿me olvidé mencionar que en Londres, el 60% de los actores profesionales están en paro, lo que quiere decir: trabajando en cualquier cosa salvo teatro, cine o televisión?

            Pero he hablado de actores, cuando, a pesar de que soy un buen, a muy buen, actor, eso no es tanto lo mío como lo es el guión, la visión, la dirección. Vayamos por lo más fácil, guión. Cualquiera pueda escribir un guión. Precisamente. Sólo en la WGA, el principal sindicato de la Costa Oeste, hay más de 5 mil inscritos, y éstas son cifras de hace unos cinco años. ¿Cuántos son ahora? Ni idea, busquen en la red. Que cada uno de ellos tenga sólo un proyecto cinematográfico por año, por lo general se mantienen trabajando pa’ la tele, habría 5000 guiones. El número de películas producidas, incluyendo las muy, muy malas, de los EE.UU. es de 600, 350 a casi 700 en algunos años. Eso quiere decir que, podríamos tener entre 4300 y 4750 guiones no producidos, por año, que esto sea desde el 2001, incluyendo ese año, y tenemos unas 34000 historias que andan rebotando por ahí. En verdad, el número es muchísimo mayor, y muchas de esas aventuras se prestarían para darle más palabritas a la poblada jerga de Hollywood. ‘Archivo 13’, donde van todos los guiones que no vale la pena producir. ‘AMW’ (pronunciado como A-EME-Uvedoble, inglés), Actress, Model, Whatever… Actriz, Modelo o lo que sea, que se utiliza para referirse a esas chicas bonitas de Hollywood, que aparecen como extras en una multitud de series, o en espectáculos de realidad.

            Podría seguir y seguir con las historias, de éxito y de fracaso, que tiene Hollywood, para entrada ya está bien de tamaño, creo que eso es suficiente como para dar una idea de cómo se están comportando por esos lugares. El asunto es difícil, y creo que sería, psicológicamente, más difícil estando ahí, que en un lugar donde, al menos yo, podría estar más cómodo. Por mi lado seguiré escribiendo, seguiré puliendo mi trabajo. Diría que no falta mucho para que salga ‘Un sendero hacia el atardecer’, y eso ayudará mucho para cualquier plan narrativo que tenga a posteriori. Trabajar, trabajar, no queda otra. Lo que sí, a Hollywood, si alguna vez llego, será por la puerta grande, o ninguna—sí, lo más probable es que sea por esta última. La verda’, no es tan terrible como parece, ¿no se dan cuenta que hay destinos, desde mi perspectiva, muchísimo peores? Mientras tanto, envidio los simples sueños y alegrías de mis compañeros, que van a tal o cual lugar. Mi lugar, es más imaginación, menos realidad, es el éxito, mediano o pequeño—claro, yo sueño con el recontraarchidescomunal éxito, en eso no soy nada original, pero ya tengo la paz de ser un fracasado, sin considerarme uno, saber que se puede aprender, y mejorar, y mejorar. Y, mientras buscas el gran éxito, puedes vivir sin ningún problema—y puede estar en cualquier lugar, o en ninguno.

La conclusión y el final poco tienen que ver con el tema troncal de este asunto, lo que sucede es que así llegué a pensar el tema, y se los presento, más o menos, siguiendo el recorrido mental que me llevó al mismo. Si quiere más historias de fracaso en Hollywood, presione 1, si quiere más historias de éxito en H., presione 2. Siempre hay, están por todos lados.

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Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Historias
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obturadores de tuberias 03/10/2016 12:32

Muy bueno el post y el blog, aquí tienes un nuevo seguidor a partir de ahora así que sigue subiendo cosas de este estilo, un saludo

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