Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog
28 novembre 2006 2 28 /11 /novembre /2006 21:28
            Debe existir una gran decepción interna para que uno esté dispuesto a hacer ciertas cosas ‘externamente’. El problema, sea como fuere, parte de uno por lo que hay fuera de uno. De adentro vendrá el deseo de afectar al mundo real, a la construcción muy propia que podemos llamar realidad. El problema es que hablar de realidad, que existe y está ahí para todos, a veces implica olvidar la ‘realidad construida’ que también existe y está en cada uno.
            Un par de años antes de estrellarse en un avión contra las torres gemelas, Mojamed Atta, el egipcio, era un prometedor ingeniero. Joven, afable, riguroso, Atta tenía todo lo necesario para triunfar en este mundo, en esa nuestra realidad impuesta colectivamente (que no por serlo no deja de ser una ‘realidad construida’, claro está). Pero siquiera desde entonces Atta ya se había decidido a participar en una misión suicida en nombre de algún difuso sueño de orden religioso, para él, estrellar ese avión, se trataba de un favor a la comunidad islámica. Había renunciado a ese futuro que veía venir; la de un trabajo, una familia, la pelea por vivir; o como la hemos decidido llevar. Sus compañeros también habían decidido lo mismo, renunciar al mundo, sacrificarse por un sueño. Siquiera uno de los terroristas del 11 de septiembre se arrepintió un momento, y regresó a Alemania, donde su novia, y tuvieron que convencerlo de nuevo para que vuelva. ¿Qué le dijeron? ¿‘Ven, ven a morir, que te necesitamos’? A mí no me suena muy convincente, pero sí fue suficiente para el piloto, dejo a la novia y… el resto es historia.
            Ernesto Guevara, el famoso (el polera, el llavero, el poster, etc.), alias el Gilipollas, era un muchacho de buena familia, no sólo por el sentido cultural del asunto, también económico. El chiquillo era un mimado más de clase media, con fortuna heredable y todos esos simpáticos detalles que pueden afectar la vida de un nada pobre argentino. Este tipo, sensible—parece ser—también renunció, a una vida de médico, con auscultaciones, con enfermedades ajenas, una que otra atractiva paciente, y mucho dinero. Algo en lo que él veía a su alrededor le impulsó a decir que no, a ese futuro. Por un mundo mejor, ese tipo se fue a jorobar la paciencia por donde pudo, llegó hasta la revolución cubana, de ideología completamente opuesta a la de Osama Bin Laden o Mojamed Atta, pero el Gilipollas también peleaba, o estaba haciendo algo, por un mundo mejor. En Bolivia, nuestro orgullo, decidimos jorobarlo a él, derrotando a los hombres que esgrimían sus débiles ideas, con el mismo valor que blandían fusiles. El rigor intelectual dista mucho de haber sido un tema importante dentro de la psicología, tanto de Atta como del Gilipollas.
            ¿Habría habido mucho rigor intelectual en la mente de Vernon Howell, alias David Koresh? Vernon se conocía muy bien el libro que consideraba sagrado, la Biblia, lo había estudiado a conciencia e independientemente, sus conclusiones eran propias. Su dislexia le causó algunos problemas en el colegio, pero era brillante de todas maneras, según testigos. Su conocimiento del texto más su elocuencia natural le sirvieron bastante bien cuando decidió convertirse en profeta de su propia secta cristiana, los davidianos. Si bien Vernon podría ser un caso clínico, ¿qué hay de todos los demás miembros de los davidianos? Y, seamos sinceros, más allá de una piedad mayor, ¿qué diferencia existiría entre ellos y el resto de los religiosos, o seguidores de cualquier otra fe? (Sí, la verda’ es que todos son casos clínicos) Entonces cabe preguntarse, ¿existe alguna diferencia entre Howell y el profeta de una religión cualquiera? Supongo que la respuesta es larga. Lo que sí, los davidianos habían renunciado a muchas cosas para unirse a David Koresh en el templo llamado ‘Monte Carmel’, incluso renunciaron al sexo (Sólo el cordero de dios, Howell, podía acostarse sexualmente con sus esposas e hijas). También a sus vidas, cuando la loca secta, encerrada en su templo, se fue en llamas, el 19 de abril de 1993. David se preparaba para el Apocalipsis, compraba armas y la ATF, Agencia del Alcohol Tabaco y Armas de fuego, se decidió a intervenir. Hubo un tiroteó, un sitio, y mucho humo, además de unos 76 muertos.
            Vernon, Atta, el Gilipollas, todos concibieron mundos imaginarios donde ellos eran héroes o profetas de sus propias historias. Todos, finalmente, dedicaron sus vidas por un mundo mejor, no importa si éste se encontraba en el futuro o el más allá. El pretexto para todos estos sacrificios siempre fue el mismo, era por los demás, pero esa es una verdad de boca para afuera, si tú decides hacer algo, es porque tú obtienes algo. No existe el altruismo sin premio, el hacer algo por otros puede alegrarte mucho a ti, es parte de nuestra naturaleza de criatura que vive en colectividad el buscar hacer algo no sólo por uno mismo sino por los demás. Lo que haces por los demás lo haces por ti. Por ahí comienza el problema, en uno. Pero la naturaleza también egoísta del ser humano (algo que, por extraño que parezca, no es incompatible con la colectividad) no puede dejar que ese ser humano quede sólo, así que se desea afectar la realidad de los demás, por un mundo mejor, cualquiera sea ése.
            Entonces, la conclusión es que los problemas que Mojamed Atta, Ernesto Guevara, Vernon Howell, o quién cuernos sea, tuvieron con el mundo, son problemas suyos, no del resto. Cada uno parte de su propio contexto cultural, Mojamed del Islam, Ernesto del pseudo secularismo de izquierda y Vernon del fundamentalismo cristiano, sus dolores ya eran compartidos por algunos en su comunidad y ellos aprendieron esa visión hasta cierto punto, son individuos con problemas particulares que buscan asidero en las de ideas de alguna colectividad, o una que construyen ellos mismos. Si en tu visión egoísta tienes éxito, si en tu locura logra convencer a otros, puedes ser desde un Osama, con unos 100 mil seguidores, hasta un Sun Myung Moon, con entre 250 mil y tres millones. Pasando por Guevara, con unos centenares, y Howell con unos miles. Afectar la realidad humana es reconocerla que es un lienzo en blanco, pero con un limitado número de colores a tu disposición, es por eso que las quejas son muy similares, los dolores sólo pueden ser dolores compartidos, pero el problema parte de uno, de la sensibilidad de uno. No es nunca el dolor del mundo, es tu dolor y punto. Así que puedes pintarlo, el mundo, como te venga en gana.

Partager cet article

Repost 0
Published by Rodrigo Antezana Patton - dans mimeme
commenter cet article

commentaires

p.r.barriga-dávalos 27/01/2007 22:55

Sin duda, hay individuos que tienen un papel predominante en la historia, pero la historia no puede reducirse a los caprichos de los caudillos. Quizás nunca estudie las biografías de los personajes que mencionas, cuya acción indiscutiblemente determinó la historia, pero estoy seguro que llegaron a ser líderes porque había una colectividad con una experiencia histórica dispuesta a aceptarlos como tales: Hitler, por ejemplo, no se explica sin el antisemitismo y la primera Guerra Mundial, ¿qué hubiese sido de Napoleón sin la Revolución Francesa? Evidentemente, hasta los grupos primarios tienen líderes. Cuando la muchedumbre tomó la Bastilla, alguien tuvo que preguntarse: ¿qué hacemos ahora? Y alguien, un líder, tuvo que responder. Creo que es a Sartre a quien le corresponde la anterior reflexión.
 

Sí, el pueblo (una noción por demás difusa) es casi siempre carne de cañón, y casi siempre sigue a un líder. Pero el líder existe porque existe un pueblo dispuesto a seguirlo. Existe, además, porque hay una élite (una colectividad) que lo sostiene, y que mantiene cierta relación con el pueblo, del que surgen nuevas élites. Esto se ve claramente en la fama veleidosa de los políticos.  Sí, el mundo y la realidad están hechos por los individuos, pero olvidas la segunda parte de la fórmula: los individuos están hechos por el mundo y la realidad. Atta no es el único suicida musulmán. En otras palabras, aunque yo pueda escribir un cuento breve, el lenguaje no me lo inventé yo.
 

De todos modos, nuestra discusión se enmarca en otra mucho más amplia: la discusión entre individualistas y holistas metodológicos, institucionalistas y seguidores de la teoría de la elección racional, sociólogos y psicólogos, etc. El individuo versus la sociedad. En mi opinión (que por supuesto no es sólo mía), la sociedad no es una sumatoria de individuos, sino un complejo entramado de personas, grupos, organizaciones e instituciones. La historia no es el capricho de unos cuantos caudillos, es, en todo caso, el entramado de la voluntad del caudillo, de la voluntad de ciertos grupos, de condiciones económicas, etc.
Saludos,
 

Rodrigo Antezana Patton 02/02/2007 12:00

Me olvido que a pesar de tu atracción homoerótica con el Che, tú eres un ser racional. Yo pensé que vendrías con alguna tontería típica de los imbecilistas, esos vulgares seguidores del-que-no-debe-ser-nombrado-para-no-indisponernos. Sí, sí, perdóname la vulgaridad, pero después de tanta problema, y que el asunto siga y siga, pues tengo derecho a enojarme, no?Hay mucho de razón en lo que dices, si bien no me uno a el discurso holístico, ya que no lo conozco; pero puedo adivinarlo, sí podemos estar de acuerdo en que la historia es una ecuación con multitud de variables, y entre ellas, por lo general, la de mayor magnitud es 'el líder', el chico y el grande. Entra en el holismo metodológico la importancia de un resfrio o una cascara de banana? o sea: el accidente? Hitler sabía lo que quería; pero su camino no es sólo sus aciertos  y su gloria, también es su limitada visión y descomunales errores. La 2a Guerra mundial es SU guerra, a pesar de los muchos que lo siguieron, apoyaron, auparon, opusieron, etc. Es perfectamente posible una alemania en poder de chechoslovaquia y unida, sin atacar a Polonia, lo habría logrado hitler y habría cambiado el curso de la historia, toooodo el curso. La historia es un sinuoso camino impredecible, Napoleón perdió, Stalin ganó, etc., es mucho más que esos líderes, y los otros, los chicos, los que mencionas, lo de Sartre. Es como en las películas, no sería lo mismo sin todos los extras, pero los extras sólo son eso... el filme tiene la firma de un director, no se podría hacer nada sin maquillistas, iluministas, editores y otra infinidad de personas, pero la película es del director y punto. (importa todo, la gente, el líder... alguien mencionó la geografía? crees que sería la misma historia si no hubiese el desierto de libia y el sinaí que protegían a egipto? todo influye, y mucho de lo que influye ni siquiera es humano... inundaciones, vientos, incendios, enfermedades... kami kaze, entre otros, todos moldearon la historia). cualquier variable, en un momento dado, puede erigirse como la de mayor magnitud y afectar el resultado inmediato de la ecuación... desde una persona, hasta una cáscara de plátano, o platano, también. es como dice popper: 'la creencia en un destino histórico es pura superstición y [que] no puede haber predicción del curso de la historia humana por métodos científicos o cualquier otra clase de método racional" La miseria del historicismo.a reciclar los libros de marxismo en papel higiénico... sería más productivo, y hasta más limpio. jajajaja, que mal chiste. esito diría yo.

p.r.barriga-dávalos 26/01/2007 18:47

Rodrigo, ¿qué pasaría si al comenzar este comentario escribiera: “Rodrigo (alias el gilipollas), …”? Mi argumento —cualquiera que fuese— perdería fuerza. Alguien que recurre al insulto antes que a la exposición se muestra más rabioso que pensante. Pero esto, a decir verdad, no es nuevo en tus textos. Por otra parte, ¿quién diablos usa “gilipollas” en Bolivia?
 

            Sí, la realidad es una construcción social, pero creo que no comprendes a cabalidad lo que esto significa: ¿de dónde sacas que “el problema parte de uno”? ¿Qué todo depende de la “sensibilidad de uno”? Eso es llevar el individualismo metodológico al extremo. Las categorías en las que nos planteamos los problemas, los fenómenos en los que se detiene nuestra sensibilidad, son producidos por la sociedad. Uno comprende subjetivamente una realidad objetiva. Esto lo explicaron Berger y Luckmann en su obra La construcción social de la realidad.
 

            El caso de Atta, por ejemplo, puede verse como un suicidio altruista (Durkheim), un suicidio debido a la alta compenetración del individuo y su sociedad. Probablemente mi dolor no es el dolor del mundo, pero es dolor de parte del mundo, dolor compartido con mi colectividad (como tú mencionas). Por eso, no creo que se trate de individuos que le imponen sus problemas particulares a la realidad, si no al revés. Los problemas de Atta y el Che no eran sólo sus problemas, eran problemas de sus colectividades. Si fueran ciertas tus apresuradas conclusiones, la historia sería un sucesión de los caprichos de unos cuantos caudillos. Ésa fue la estrategia de la clase alta de muchos países para utilizar la historia como armamento ideológico. Así, se decía en Bolivia que la Guerra del Pacífico se perdió porque el presidente Daza era un borracho ignorante.
 


 

Saludos,
 


 

 
 

             
 

Rodrigo Antezana Patton 27/01/2007 01:01

No sé si llamarme gilipollas haría perder fuerza a tu argumento. No creo que el insultar añada o quite fuerza con tanta facilidad. Creo que no debemos olvidar el contexto de todo insulto, ejemplo: 'Fidel Castro, ese deleznable y repulsivo opresor del pueblo cubano', estaría situando el 'tono' de la entrada. No tiene que ver con fuerza, en eso estoy de acuerdo contigo, son los argumentos los que lo dan. Ah, el problema parte de uno. Ya que la construcción social sólo puede dar una serie de elementos con los cuales jugar. Tiene que haber 'monoteísmo' para que haya un Jesús Cristo, pero Jesús Cristo sigue siendo el pivote que permite la creación de una nueva fe, aunque parte de esa anterior. Lo mismo se puede decir de todos los que decidieron cambiar las cosas de acuerdo a SU propio punto de vista, sin importar cuanto de esto pertenezca a la comunidad que los formó. Dentro de ciertos límites, el mundo está hecho por los individuos, desde lo bueno, hasta lo malo: IIa Guerra Mundial, Hitler, Budismo, Buda, etc. SIempre es uno el que lleva al fracaso o al éxito. La sociedad, me temo, sólo es masa pa' jugar. (ah, sin olvidar que hay un graaaan número de jugadores).y, agarrando el ejemplo de Atta, los musulmanes son millardo  y un dedito, pero es ATTA el que tiene la voluntad de chocarse contra las torres. ¿por qué? Y ahí tenemos que abordar al individuo, cierto, la sociedad lo ha formado, pero la acción de Atta se origina por problemas de Atta. De otra manera no habría un sólo edificio en los Estados Unidos, europa, inglaterra, etc. Yo no digo que el individuo sea tal cual fuera de la sociedad, pero sí estoy diciendo que el individuo es tal cual dentro de la sociedad y sigue siendo un individuo. No, no, no, no. Una vez más, si fuese la sociedad, serían millones de burritos, millones de Attas, sólo hubo unos cuantos burritos, unos cuantos attas. ¿por qué? Razones personales, psicologías simialres. NO sociologías similares, psicologías. tienes que estudiar para ver cuán individuales fueron: Shoko Asajara, Lenin, Hitler, etc. (puaj, que nombres más puaj, bueno... ¿alguien bueno? Mmm, George Bush, Margaret Thatcher, mmm. la historia ES el capricho de unos cuantos caudillos. Es lo que yo llamo, junto a otros cientos de miles, la lógica del líder. te dejo una ideita: Napoleón fue coronado emperador por el poder de un ejército antimonarquico... ¿te das cuenta que esa formula no cuadra si no es la imposición de la voluntad individual sobre una colectividad?gracias por tu participación, prrrr, prrr.

Recherche

Archives

Articles Récents

Pages