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29 juin 2011 3 29 /06 /juin /2011 05:08

S7301556                El mundo de hoy puede que esté medio ridículo. Mmm, siendo sinceros, habría que decir que es una tontería total, es absurdo. Eso está lejos de tener algo que ver con aburrido, yo diría que todo lo contrario, la realidad que nos rodea podrá ser estúpida, pero es fascinante. Por todas partes hay algo que desafía cualquier concepto de lo humano, de lo posible, de lo racional. Está bien que estemos algo locos, y que la irracionalidad sea la base de nuestro ser, junto a lo racional, que son dos aspectos compatibles de la humanidad; pero, que estemos tan locos, como conjunto colectivo, todavía me parece sorprendente. En verdad. Hagamos a un lado algunos de los horrores que se están viviendo en el mundo, y abordemos la parte que se considera estable, normal. (¿Han visto los disturbios de Vancouver? Qué cosita seria) Fuera del absurdo comportamiento económico de demasiado países, entre la gente, en nuestra masa humana, no tenemos la más mínima idea de lo que es buen arte. Dado que no es mi punto de vista de lo que quiero hablar, sólo mencionaré que para mí el buen arte es el del helenismo, el del renacimiento, y ahí se acaba la cosa. Lo demás es regular, malo o pésimo, lo que, una vez más, no quiere decir que no sea ‘interesante’, que valga la pena verlo y conocerlo.

                Verán, el arte es una expresión de la sociedad, la confusión de los artistas es ‘nuestra’ confusión, su fealdad, nuestra, sus monstruos, nuestros. Y hoy en día estamos, desde todo el siglo XX, medio que pisando ranas. Se podría decir: si el arte está mal, nosotros también lo estamos. El problema es que cuando las cosas se ponen tan mal como están ahora, pues, no importa lo que digas, ya no existe un criterio con el cual se puedan medir las cosas. O sea, es como estar equivocado sin importar lo que vayas a decir. Curioso, ¿no? Si no hay criterio actual con el cual se pueda medir, pues, no sabemos si es bueno o malo. Entonces, ¿qué se puede hacer? Pues, medir a nuestro momento cultural con los criterios de algún momento previo, o desde cualquiera de ellos. A los antiguos egipcios no les gustaría ver que no sacamos las fotografías de las personas de perfil. A los griegos del helenismo, a los artistas del renacimiento, ver nuestras obras les daría asco y confusión… después, lastimosamente, podrían aprender qué significan así e incluso llegar a adoptar el estilo. Ya que se puede educar a la gente para que guste de lo horrible. Eso hemos venido haciendo durante décadas. Qué patético.

                No es que los artistas del mundo hayan sufrido, en colectivo, un duro golpe a la cabeza, y queS7301558 perdiesen todas sus facultades estéticas, no. Es nuestro mundo el que ha perdido la brújula, es la sociedad la que prioriza una obra ‘fea’, que busca lo ridículo, lo antiestético, lo caótico, lo que no dice nada, para que diga cualquier cosa. Es nuestro mundo el que está en silencio, no los artistas, ellos sólo reflejan nuestro enmudecimiento. Desde el grandioso inútil de Picasso hasta casi cualquier pintor ‘abstracto’ contemporáneo, ellos tenían talento para hacer pinturas figurativas, imitar la presencia y belleza real en cualquier lienzo, pero, ¿qué podrían pintar? Nuestro mundo carece de temas; para todo lo demás, está la fotografía. Y eso que la fotografía no tiene nada que ver con la pintura. El problema, en el fondo, es un torpe cruce conceptual, la pintura buscó imitar la realidad; aunque, al no poder hacerlo, había creado una serie de fantásticas imágenes, por ejemplo, los maravillosos cuadros donde los reyes recibían la bienvenida a un campo de batalla, u observaban los acontecimientos del lugar, etc., no son visiones de la realidad, sino construcciones icónicas de un suceso. La divina imagen que el pintor Jacques Louis David hizo de la coronación de Napoleón Bonaparte no fue una maravillosa captura de la realidad, sino una elaborada falsificación de la realidad para crear una cuidada imagen icónica del evento. Si bien, hoy por hoy, podríamos hacer ese trabajo modificando imágenes digitalmente, en el fondo, lo que estaríamos haciendo, no es ‘fotografía’ per se, sino, pintura digital. Sin embargo, nuestro tema va por otro lado, volviendo al mismo, huelga decir que muchísimos pintores del mundo tienen un talento que rivalizaría con los mejores de la historia; pero nadie les pedirá que hagan trabajos figurativos, prefieren basura, por lo que ellos, pretendiendo que son originales y tienen una propia visión, por el contrario, lo que hacen es producir la basura que el mercado solicita. O sea, más ovejas no podrían ser.

S7301561                La calidad de los artistas contemporáneos, por extraño que parezca, hay que buscarla en las imágenes de fantasía, o cuadros históricos, o cualquier ilustración que requiera un apego a la realidad, incluso a una fantástica. Por ejemplo, por un lado tenemos las reconstrucciones de la realidad, como las imágenes de guerreros históricos de, por decir algo, la china del siglo VI A. de C., o una visión de Egipto antiguo, de Roma, etcétera. Por otro lado, las visiones de mundos imaginados, como las visiones inspiradas por Tolkien y su ‘Señor de los Anillos’, con Nesmith, Alan Lee y John Howe. Recuerdo que hace mucho tiempo se puso de moda un juego de cartas, ‘Magic’, había miles de ellas y cada tarjeta tenía una imagen, por lo general, de una gran calidad. Si bien eran mundo imaginados, lo fantástico sigue obedeciendo nociones de ‘proporción’, ‘composición’, manejo del color, etcétera, que el ‘arte’ vendido a otro ‘mercado’ parece haber olvidado. (Todo el arte tiene un ‘mercado’, y eso no tiene nada de malo, ya que el mercado es la gente, algún tipo de gente. Fulano tal vez no consume esto, consume aquello) El problema no es que la gente ‘venda’ su obra, si no que esta sea fea. Ese es mi problema. (por el momento, no es el de muchos más)

                Cada cierto tiempo, yo diría que una vez cada cinco años, más o menos, surge una artista infantilDSC01454 cuyo trabajo es considerado como ‘arte’ por más de uno. Este año le tocó a Aelita Andre, la pueden buscar en la red, les adjunto un video suyo, muy tierna la nena. Aelita es una niña de poco más de cuatro o cinco años, su madre mostró una de sus obras a un corredor de arte que halagó la obra, después se entero que se trataba de una niña que tan sólo tenía 4 años, por entonces. Hablamos de un corredor de arte, de una persona que está en el negocio que vender y comprar ‘arte’, alguien que debería saber del asunto, ¿verdad? Claro que sí. Ese es el punto. El corredor ha logrado que Aelita tenga su propia exhibición en una ciudad importante, si no me equivoco, en nada menos que Nueva York, y una de sus obras alcanzó la considerable suma de 27 mil dólares. A mí me parece bastante, mis mejores dibujos no llegarían a ganar un par de pesos. El mundo, que no tiene criterio para la evaluación de arte, está dispuesto a comprar la obra de niños, ya que su gusto estético, su capacidad de composición, su principio de proporción es comparable al de una niña de 4 años. No sabe nada, no opina nada. Es indefensa ante al mundo, es la era de la no opinión. ¿Qué más se puede decir?

Respecto a las imágenes: La primera ilustración es de un libro sobre el Egipto Antiguo, como podrán observar es muy buena. Las siguientes dos son páginas de una enciclopedia sobre mitología griega, los dibujos contemporáneos intentan imitar el estilo arcaico griego, su peor momento, que ni siquiera llega a imitar bien. En otras palabras, los dibujitos más feos de esa enciclopedia son de nuestro tiempo. ¿Si el producto se va a vender, como se vendió alguna vez la vasija griega que los inspiró, por qué no pueden hacer dibujos de mayor calidad? Baj. Finalmente, la última imagen es una casi foto, un error de apertura que dio un resultado interesante... curioso, no por ello atractivo. Un pedazo de 'arte moderno', una imagen fallida. Lo que bien podría decirse sobre todo el arte moderno.

Pa' la próxima semana ya tengo lista una entrevista a un amigo, que seguramente muchos de ustedes ya conocen.

Los números bajaron un poco, no sé por qué, ¿el pesimismo de los temas?, ¿los últimos temas en sí? Umf, diría que todo eso, ¿no? Bueeeno, no todo puede ser juegos y diversión, ya quisieramos. Lo que sí, teniendo varios espacios pa' expresarme, creo que ya no tocaré más esos temas aquí... mmm; pero mejor no digo 'nunca jamás'.

Se me cuidan mi estimado y poco numeroso público.

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Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Problemas
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