Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog
10 avril 2012 2 10 /04 /avril /2012 05:18

laregla001            Se tiene una idea equivocada de caída o colapso, en lo que al entorno social se refiere. Se piensa que es el fin de todo, cuando en verdad sólo es el fin de ‘algo’, y dependiendo de la dimensión del ‘algo’, eso es mucho o no tanto. Por lo general, también se tiene una percepción permanente de estabilidad, o sea, en cualquier momento histórico, por breve que sea, siempre hay un grupo que lo ve como ‘estable’ e, por lo tanto, ‘inquebrantable’. Toda estabilidad es producto del esfuerzo de hombres y máquinas, siempre enfrentando un desafío proporcional a sus fuerzas. Si tuviésemos más capacidad para ofrecer ‘estabilidad’ tendríamos un mejoramiento a nivel social—gente más educada, gentilidad, etcétera—, de lo contrario, pues, un colapso. Sin embargo, aquí es importante notar algo: toda estabilidad es un equilibrio y éste siempre es pasajero. La capacidad de mantener el equilibrio de una sociedad está directamente relacionada con la habilidad de maniobra que ésta tenga. O sea: una sociedad flexible podrá adaptarse más fácilmente a los que cambios que deberá enfrentar obligatoriamente, ya que todo está en un permanente estado de movimiento: la estabilidad no existe sin esfuerzo, la estabilidad misma significa: esfuerzo, poder presionado sobre x o z elemento para ganar un equilibrio que sólo puede ser momentáneo. Los ejemplos de esto son infinitos, mencionaré uno, y universal, por ilustrar este punto: El Imperio Romano estuvo en lucha permanente durante toda su existencia, incluso durante el período de la Pax Romana, las fuerzas de Roma y de los múltiples bárbaros que acosaban sus fronteras se encontraron en el campo de batalla en multitud de ocasiones.  Los romanos debieron probar su fuerza una y otra vez.   También es falso pensar que el colapso significa el fin de todo, y ahí también es útil hablar del Imperio Romano, ya que su caída fue el mayor colapso que el mundo occidental haya visto, cuando cayó, se perdieron las posibilidades de reproducción de infinidad de conocimientos: murieron campesinos, con conocimiento de la tierra y los cultivos; murieron arquitectos, con conocimiento de la construcción y los materiales; soldados, con conocimiento del orden militar y las técnicas de guerra; gobernantes, con conocimiento de la administración y la ley;laregla003 finalmente, por mencionar algo más, se perdieron ingentes cantidades de dinero que podrían haber financiado la inversión en alguna actividad productiva. Este golpe, para la sociedad occidental, fue tan duro que tardaría unos mil años en recuperarse. Sin embargo, a pesar de ser el golpe más brutal que sufrió Occidente, tampoco fue el final de todo, en primer lugar: sobrevivió muchísima gente; segundo, los bárbaros que destruyeron y arrasaron con todo, trajeron, a su vez, nuevos conocimientos (diseño de armamento, estilo de batalla), su manera de organizarse (caudillismo); en lugares limitados y específicos sobrevivieron los conocimientos de otros tiempos (Irlanda, por ejemplo); y tampoco se derrumbó, por mencionar algo, el Imperio Romano de Oriente. O sea: siempre queda algo, de conocimiento, de personas, de cultura o lo que fuere. Y eso que, para ejemplificar, hemos tomado el mayor golpe sufrido, o sea el momento extremo en lo que nos va de historia… aunque todo parece indicar que se viene uno más fuertecito que éste.

            Otro problema en la percepción de orden que se tiene hoy en día es la estabilidad propia de Occidente, que sigue siendo el centro del mundo hasta nuestros días, baste laregla004mencionar que la economía de la Unión Europea es la más grande del mundo, y si a eso añadimos a los EE.UU., Nueva Zelanda y Australia, entre otros ‘pedazos’ de occidente fuera de Europa, pues, tenemos, de lejos, el mayor poder económico/militar/cultural del planeta. Esta solidez aparente ha llevado a que un par de generaciones vean en el mundo que les rodea una estructura inherentemente estable, cuando nunca es así. Los colapsos acontecen todo el tiempo y muchos sucedieron de manera reciente: hace unos 64 años, aconteció el colapso del Imperio Británico, que se deshizo de la mayor parte de sus colonias entre 1948 y mediados de los años 50’s (el colapso del Imperio Francés tomará unos añitos más, y con sangre); hace tan sólo 23 años, el colapso de la llamada Europa oriental; hace 22, el colapso de la Unión Soviética—que es también el inicio de la caída de la ex–Yugoslavia. Entonces, apenas han pasado 23 años desde el último y brutal colapso acontecido en Europa, y ni siquiera estoy hablando de la desaparición de ‘Checoslovaquia’, recordando una pequeña caída acontecida en años más recientes. La última guerra en suelo europeo se dio en 1999, cuando la OTAN, nada menos, bombardeó a la Yugoslavia de Milosevic. Fuera de Europa, los colapsos son cosa de todos los días. Los más publicitados colapsos son muy recientes: Libia (2011), Túnez (2011), Egipto (2011), y este año tampoco ha cambiado: Siria, en proceso de colapsar; Mali, en proceso de colapsar, o ya colapsó (escribí esto hace una semana y, en este momento, ya son dos países). En Latinoamérica tenemos un verdadero mar de problemas, la criminalidad en México y Centroamérica, junto a una Argentina que se maneja con las patas… y un Brasil que parece haber olvidado todas las lecciones que debió haber aprendido. A muchos otros, mejor no mencionar.

eslaregla005¿Y qué hay de Grecia?, ¿España?, ¿Italia? Las democracias tienen mayor capacidad—al menos, la han demostrado hasta hoy—para adaptarse a los cambios problemáticos. En Grecia, por ejemplo, estalló la crisis el 2008-2009, la gente salió a las calles, hubo tremendos disturbios, y vino un obligatorio cambio de gobierno. Ir, votar, nuevo gobierno y listo. En vez de guerra civil, en vez de desastres y colapsos brutales, cambios políticos. Pero, las democracias enfrentan exactamente el mismo problema que cualquier tipo de gobierno, deben lidiar con los problemas que se les vengan. Hoy por hoy, el gran problema de este momento es la crisis económica, hasta ahora, ningún país ha sido capaz de lidiar con ella de manera efectiva; sin embargo, la realidad, más la experiencia probada en casos similares; aunque nunca con semejantes volúmenes, me hace pensar que las democracias saldrán airosas ante el desafío, a pesar de que parecieran no darse todavía cuenta de la dimensión del problema. Igual, éste no es el gran reto, el reto mayor tiene que ver con nuestro número y nuestra estructura económica: población, huella ecológica descomunal.

Claro que podemos cambiar, obvio que podemos intentar mejorar, es más, no tenemos opción, eso es lo que debemos hacer. Valga plantear el reto y señalar una amenaza, diría que laregla002todo lo que sé y he visto por los pasados, pues, treinta y seis años, me impiden ser optimista, yo diría que antes de 25 años todo lo que nos rodea va a colapsar de una forma u otra, los países más desarrollados se destruirán entre ellos y eso será suficiente para cargarse al resto. En una: en 25 años, la población humana se reducirá en un 50% a 60%, unos tres mil millones de seres humanos van a perecer… fácil. Ésa es la amenaza: dolor y muerte, mucha muerte, cadáveres humanos como nunca ha visto el planeta. El reto es evitar eso, todavía tenemos algo de tiempo. Si bien los problemas económicos van a estar sobre nosotros dentro de muy poco, nos podremos recuperar de eso; en cambio, de los otros problemas, si no hacemos algo ahora, si no racionalizamos ahora, como personas, como mercado, pues… ya saben. El colapso social es la regla, no la excepción, todas, TODAS, las sociedades colapsan. Cada sociedad que ha existido enfrentó el reto de sobrevivir, adaptándose a la cambiante realidad que les rodeaba… los romanos, en todos sus períodos, duraron poco más de dos mil años… los antiguos egipcios, unos 3500, y nosotros, consumidores-industriales deberíamos poder unas décadas más, nuestro trabajo, por todos los medios posibles, es evitar esto, caramba.

Créditos de las imágenes (fotos extraídas de Wikipedia):

Primera: Oxfam de África oriental, es Dadaab, en Kenya.

Segunda: Biblioteca nacional de París, una ejecución en Verdún.

Tercera: Bundesarchiv, bombardeo de Guernica. 

Cuarta: Bo Yaser, edificio en llamas, Joms (Homs), Siria. 

Quinta: Apoteosis de la muerte, galería Tretyakov, Moscú. Cuadro de Vasily Veretzchagin. 

Si quieren saber un poco más sobre lo que estoy hablando, pueden revisar el siguiente artículo (si está en inglés, lo pueden hacer traducir con google): Los límites del crecimiento y una nota que, justo, trae a colación que estos modelos siguen vigentes: MIT predice un colapso económico en 2030. O este magnífico resumen que apareció en Business Insider: Se viene un desastre de proporciones bíblicas de Jeremy Grantham. Y recuerden que esto no son chácharas apocalípticas, te están planteando un problema y te piden una respuesta. Eso.

He aquí la nota que anuncié, sin los ejemplos históricos, que ya habrá tiempo pa' eso. Sigo buscando temas más halagüeños; pero... creo que aquí prefiero sacar los problemas... ya vendré con una serie de nota puro buena onda... yo también busco divertirme como puedo, ah, y feisbuk ahora tiene 'angry birds' gratis. Nos vemos.

Partager cet article

Repost 0
Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Problemas
commenter cet article

commentaires

Recherche

Archives

Articles Récents

Pages