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27 août 2012 1 27 /08 /août /2012 04:48

                He visto que el término ‘políticamente correcto’ ha agarrado—después de veinte años—presencia en mi país, Bolivia. También ha sido bastante fácil notar que todos los que la utilizan—supongo que con excepciones—no tienen la más mínima idea de qué están hablando. Es para evitarme más vergüenza ajena y, por favor, evitarle bochornos a alguno que otro amigo, que me veo obligado a escribir este artículo. (Sé que somos un país pobre, qué estamos fuera de los principales circuitos de cultura y demás; pero, en tiempos de la red, ya no tenemos excusa para seguir siendo tan patéticamente ignorantes (P.I.), por favor, tenemos a disposición los medios para aprender lo que ustedes necesiten saber. Ya basta de lucir las orejas de asno como si fuera una medalla. Cansémonos de nuestra mediocridad. Para aprender sólo se requiere de algo de tiempo, y si no sabes, pues, no luzcas tu ignorancia como si fuese un premio.)

PoliCorri000                En primer lugar, es completamente válido inventar tus propios términos. Por ejemplo, los caribeños y ciertas regiones llaman ‘guaguas’ a lo que la mayor parte de los latinoamericanos llamamos bus, y que en Cochabamba en particular, se llaman micros (de microbús; y el término ‘bus’ es igualmente comprendido, y lo utiliza la generación previa a la mía, mis padres). Pero es muestra de una gran ignorancia hacer uso incorrecto de un término que proviene de otro espacio cultural, y que ya tiene un uso particular. Si no sabes de qué se trata no lo utilices… y ahí hemos tenido un gran problema en la ciuda’, ¿será que también está así el país? La verda’ que no entiendo muy bien por qué hay tanta equivocación en lo que a este término se refiere, lo ‘políticamente correcto’ pareciera estar más allá de la capacidad de ciertos nombres en mi barrio. Creo que puedo especular cuál es el problema; aunque esta hipótesis patética tiene que ser comprobada todavía. Diría que sólo es por flojera. Las palabras ‘políticamente correcto’ no parecen tener ninguna complicación, entonces, como parece que es ‘eso’, entonces, los flojos, creen que es ‘eso’. O sea: lo correcto aplicado a lo político, la buena conducta aplicada a la esfera de lo legal-social. Ahora me doy cuenta que discutiendo con algunas personas siempre tuve que aclararles que era su posición, y no la mía, la que era ‘políticamente correcta’ ya que estas palabras no sólo quieren decir ‘correcto’ con ‘política’, sino ‘correcto’ con una política en particular.

                Sea cual sea la razón por la que estas personas ignoran el significado de esta expresión, aquí está la historia y significado del asunto:


Lo políticamente correcto

                A mediados de los noventa, con un presidente izquierdoso en la Casa Blanca, con la Unión Soviética derrotada, y con la economía aparentemente fuerte, los ociosos estudiantes de las universidades izquierdosas (liberales, en el sentido con que se maneja en los Estados Unidos. En español les llamaríamos ‘progres’, de progresistas. Ya saben, ellos creen representar al progreso. Si eso fuera progreso) no tenían idea sobre qué protestar o quejarse. Ya que quejarse, más que dar ideas, más que dar soluciones, más que aportar, tiene su PoliCorri001lado divertido, su aspecto protagónico. Si te quejas logras figurar, logras llamar la atención y no tienes por qué preocuparte por obtener algún resultado. Quejarse es suficiente para que te vean. En estos años, los estudiantes querían ser protagonistas de algo, de cualquier cosa, y encontrar una veta en las ‘guerras culturales’.

                ¿Guerras culturales? Hicieron uso de esta palabra, guerra, porque suena fuerte, es escandalosa, es dramática, ya que las guerras culturales no tenían nada de guerra. Hay tantas palabras que serían más precisas: confrontación, pugna, enfrentamiento, podrían haber sido utilizadas. El problema es que ‘guerra’ es más dramático. La llamada ‘guerra cultural’—más precisamente ‘diferencia cultural’—se da en los Estados Unidos al igual que el resto del mundo (en ninguna parte hay sólo un punto de vista de cómo deberían ser las cosas, siempre hay varios, y todos esos puntos de vista están pugnando entre sí para ver cuál se torna dominante). En los Estados Unidos se da, simplificando muchísimo, una confrontación entre la izquierda y la derecha (siempre manejando puntos de vista estadounidenses, de ahí proviene el término tenemos que ir ahí para hablar de esto), y numerosas cuadrillas de izquierdistas ociosos deseaban ganar esta pugna a su favor, y se inventaron las ‘guerras de lo políticamente correcto’. (Yo no sólo me informo de esto por artículos, también conversé con felices protagonistas de estos eventos). En su confrontación con la ‘derecha’, la izquierda académica utilizó el término ‘políticamente correcto’ para defender todas sus posiciones culturales. ¿Cuáles eran éstas? Uf, pues, eran varias.

                En primer lugar se debe señalar que esto ha ido cambiando con los años, al principio, cuando comenzó este movimiento, se buscaba que: haya más presencia de minorías en los productos de la cultura masiva (música, cine, televisión), lo que en EE.UU. significa más presencia de negros, de los llamados hispanos, indios del norte—y los otros grupos no tienen promotores de agenda así que quedaron rezagados—; haya más presencia femenina en los productos culturales, y que rompan con el estereotipo femenino; libertad religiosa, menos vinculación de la religión y la cultura, por otra parte muy arraigada en los Estados Unidos, etcétera. Hablemos de tres cosas: presencia de minorías, presencia femenina, menos religión. Digamos que desde un abordaje racional pareciera que no hay nada de qué escandalizarse, no es nada de otro mundo, ni nada que pudiese ser negativo. El problema, claro, está en dónde trazas las línea, ¿qué es lo que buscas?, ¿cuál es el objetivo de lo que estás haciendo? Por el lado de las minorías, un montón de dibujos animados, películas y otros productos, antiguos, no pueden ser utilizados o mostrados en la televisión estadounidense sin PoliCorri002provocar una reacción por parte de los seguidores y defensores de lo políticamente correcto. A mediados de los noventa, el personaje ‘Speedy Gonzales’ fue blanco de los ataques de lo ‘políticamente correcto’, querían prohibirlo, eliminarlo de las ondas televisivas ya que presentaba un ‘estereotipo negativo’ de los mejicanos. (Se acuerdan los ratoncitos haciendo la siesta, cuando Speedy llega velozmente, contra esas acciones se enojaban estos ociosos)

                Yo no tengo nada en contra de una mujer concejal, presidenta o senadora, al contrario, me gustaría ver más de ellas en posiciones de poder; pero, sí, tengo mucho en contra de que las cosas deban ser ‘obligatoriamente’ así. Esa lógica de cuotas de poder por género, se originan en lo políticamente correcto. No cuotas porque se lo merecen, no porque se lo han ganado, sino porque sí. En cuanto a la libertad religiosa, los Estados Unidos tienen impresa la frase ‘In god we trust’ (Confiamos en dios) en sus billetes; cada día, durante el ‘juramento de lealtad’ (Pledge of Alliance), se utiliza las palabras ‘una nación bajo dios’; y un largo etcétera de ejemplos de lo importante que es la religión, el cristianismo, en muchas formas, para los estadounidenses. Hubo gente—hay gente—que se quejó, atacando al ‘juramento de lealtad’ (que ritualmente se hace pero que nadie te obliga a decir) por intolerancia religiosa. Buscan billetes que no digan que confían en dios. Hoy por hoy, esta vena de lo ‘políticamente correcto’ ha llegado hasta pedir que no se deseé a nadie una ‘feliz navidad’, en inglés, ‘Merry christmas’, ¿por qué? Porque incluye la palabra ‘Christmas’, lo que demuestra una intolerancia religiosa hacia los que no son cristianos. (Christ, es Cristo en inglés. La palabra viene de ‘misa de Cristo’, Cristomisa) Lo políticamente correcto fue tan avasalladora en algunos aspectos que el presidente de los Estados Unidos, siquiera el 2011 (y creo que desde el 2010), no ha felicitado a nadie por navidad, en público y oficialmente hablando, tan sólo deseó ‘felices fiestas’ a sus conciudadanos.   

                ¿Qué buscan los políticamente correctos ahora? Pues, más de lo mismo. Hagamos una lista rápida haciendo uso de la útil wiki. Sobre lo ya dicho, los políticamente correctos buscarían: igualdad de derechos para las llamadas minorías sexuales, una corriente sería vegetariana y condenaría la matanza de animales para uso humano, legalizar el uso de drogas, multiculturalismo, y todo ese paquete de izquierdadas.

De seguro que hay muchas buenas intenciones por detrás de estas iniciativas; pero, la mayor parte de lo planteado por los ‘políticamente correctos’ son tonterías.

 

La respuesta

                Lo políticamente correcto, con su deseo de prohibir en nombre del bien, de hacer esto y aquello, obviamente generó una respuesta cultural que no siempre estaba de su lado, como se suele pensar. Después de todo, estas ideas abarcan tantos aspectos que uno no puede evitar estar de acuerdo con algo y oponerse a otroPoliCorri003 aspecto. Mucho se ha escrito a favor o en contra de este movimiento, cuyas consecuencias en Bolivia no han sido pocas—tal es la fuerza cultural de los Estados Unidos que sus ideas llegan a influenciar a cualquier lugar. Programas que miden el pulso de lo popular como ‘Los Simpson’, ‘Padre de Familia’, tienen aspectos tanto políticamente correctos como incorrectos. Por limitaciones de tiempo me veo limitado a mencionar al personaje que representa el modelo de lo políticamente incorrecto: Eric Theodore Cartman. El hecho de que sea un hijo de… de… mujer de vida licenciosa, muestra la fuerza con la que se puede atacar a cualquier posición que no sea ‘políticamente correcta’ (Claro, a todos los que comulguen con alguna idea de Cartman, el programa les está diciendo hijos de %&%$, en cierta medida). Cartman es un extremo: clasista, racista, derechista, egoísta, etcétera. Como representante de estos aspectos, los guionistas de ‘South Park’ se permiten utilizar a su personaje como comodín, ya que puede ser bueno o malo, dependiendo de lo que necesitan para una historia. Si alguna vez dudan de qué es lo políticamente correcto, pues, ahí, Cartman es una buena guía, todo lo que él no es, eso es lo políticamente correcto.

                La popularidad de South Park, y la clara afiliación ‘derechista’ de Cartman, permitió que alguien lo utilice en su título para referirse a los conservadores, los derechistas en Estados Unidos, el libro es ‘South Park conservatives: The revolt against the liberal media bias’ (Consevadores South Park: La revuelta en contra de la tendencia liberal de los medios). La furia que muestra el pequeño Eric cada que ve un jipi, es lo que permitió ese título. Y es algo con lo que todos los derechistas nos podemos identificar… por más que nos llamen hijos de %$%$, y no nos identifiquemos con otras tendencias de Cartman.

 

Conclusión

                Entonces, aquí, brevemente, les doy una idea de lo que es ‘políticamente correcto’, y de lo que no es. Pueden ver que muchísimas, si no todas, las batallas culturales que se dan en nuestro país pueden tener origen en otras regiones. El cuoteo por género de las candidaturas, por ejemplo, es un fruto concreto en Bolivia, de las acciones de unos jóvenes ociosos de izquierda que comenzaron poniendo pancartas y gritando mucho en las universidades ‘liberales’ de los Estados Unidos.

                Lo ‘políticamente correcto’ tiene un uso concreto, claro, determinado por su origen anglosajón y el uso contemporáneo que le dieron en ciertas corrientes intelectuales de izquierda de los Estados Unidos. Cualquier uso deberá ajustarse a este significado, si no quiere ser un uso incorrecto del concepto y de las palabras en sí. El término tiene una carga conceptual propia que debe ser respetada; si lo que se busca decir es otra cosa, algo distinto, un fenómeno diferente, pues para eso, en cada idioma, existen otros conceptos, palabras, términos y expresiones que podrán ser más apropiadas para los objetivos que se puedan tener.

De otra manera, hacer mal uso del término te revela como patéticamente ignorante, patéticamente provinciano, o, siquiera, menso y flojo.

Seamos menos burros, che, si podemos informarnos, ¿no?

 

CRÉDITOS DE LAS IMÁGENES:

Primera: Mario Savio, en los 60's, protestando algo que, espero, haya tenido más sentido protestar. De Mjlovas. Su uso está permitido por la GNU Free Documentation License. 

Segunda: Estudiantes estadounidenses haciendo el juramento de lealtad. Autor, desconocido.

Tercera: Una imagen del diseño inicial de Speedy Gonzales. El uso de esta imagen está permitido bajo la figura de 'fair use'.

Cuarta: Eric Theodore Cartman, el hijo de %$%. Propiedad de Comedy Central. Imagen utilizada con la figura de 'fair use'.

 

Eh, eh, eh. Un añadido. Olvidé un fracaso de lo políticamente incorrecto, la mayor sátira que alguna vez le hicieran a la izquierda estadounidense. Lastimosamente fracasó, la verda' que no es muy buena; pero hace reír... y nos reímos de ellos. Me refiero a 'An American Carol', denle un vistazo a la propaganda:

 


 


 

 

Y ya son cinco años de bitácora. ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! Gracias a todas por su apoyo. Muchas gracias.

Bueno, hagan circular esta nota entre sus amigos que, demasiadas veces ya, me he encontrado con el uso equivocado de 'políticamente incorrecto', y lo peor es que algunos de esos patéticamente ignorantes escriben, entonces, reparten su ignorancia. Así que, a difundir esto.

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Published by Rodrigo Antezana Patton - dans Problemas
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