Hace casi un mes, cuando iba a comenzar la feria, pues, prometí una entrada dedicada a este cretino regional, que se convirtió en afiche de adolescentes imberbes e ideologías ligeras y débiles, me refiero a ‘el

Che’. Bueno, ahora que la Feria del Libro ha terminado, y tengo algo de tiempo para estos caprichos personales, pues me pregunto si vale la pena escribir sobre este menso de antología. Y la respuesta es que sí, es necesario siquiera decir un par de cosas sobre el cretinín argentino que vino a manchar mi país con su presencia (pero, bueh, siquiera eso sirvió para el turismo, buena cosa. Yo diría que es el único mérito de este pobre bruto el que algunas personas se estén ganando sus pesos con su imagen. Después, todo lo demás es una gran estupidez, en Cuba ayudó a crear la dictadura más bruta y brutal del hemisferio, fracasó en el África, y… ¿qué más hizo?, ¿pasear en motocicleta? Lo único bueno que hizo este bruto fue generar una industria con su nombre. Na’ más. Yo siempre digo que al tipo deberían haberlo torturado, y llevarlo de un lado a otro, así tendríamos la ruta de calvario del Che, en vez de sólo el lugar de su muerte. Ni siquiera en su muerte tuvo visión el asno éste.). Así que les voy a contar un par de cosas que no van a poder encontrar tan fácilmente por ahí, o por allá.
En primer lugar se debería presentar un resumen de sus defectos, que los tenía bien grandes. Uno. Era un clasista-racista consumado, se refirió a gran parte del pueblo mexicano como ‘la indiada’, y lo decía con desprecio. También ataca a los indígenas bolivianos en su diario--dicen. Se hacía la burla de sus compañeros cubanos por su forma de hablar, y de ahí surge su apodo, ya que ellos le respondieron criticando su continuo uso del ‘che’, hasta llamarlo así. Dos. Era una persona cruel. En Cuba, entró un tipo, y el le dijo ‘a ti, por contrarrevolucionario, te corresponde muerte, 30 años o el exilio’, así, sin más ni más, disfrutaba del poder que tenía sobre una persona, no le importaba la dignidad del otro. Y mató siquiera a una por rumores de que era contrarrevolucionario, un campesino dueño de tierra, a pesar de la oposición de muchos de su grupo. Así que era un feliz asesino. Tres. Era un bruto completo en lo que a estrategia se refiere. Su idea del ‘foco guerrillero’ fracasó donde fuese aplicado. En Bolivia, África o donde fuere. Finalmente, también habría que decir que era un imbécil intelectual, las ideas que él buscó defender eran bastante burras, y eso debería ser lo primero que reconociera cualquier persona.
Habría que comentar un poco más de su fracaso en África, el echó la culpa del fracaso a los africanos, culpó a su visión de la revolución, la llamó inmadura, cuando, en verdad, era la visión del Che la equivocada (este datito lo saqué de Christopher Andrew, The World was going our way). ¿Qué más se puede decir de este zopenco con pinta? Un buen análisis y lectura de su diario nos daría mucha leña para quemar su leyenda imbécil, que rindió fruto entre los crueles e ingenuos. Me remitiré y limitaré a dos cosas. Una, el Che vino a Bolivia después de una reforma agraria, la tierra era de quien la trabajaba, en un discurso él les prometió, a los campesinos, la tierra que ya era suya. Qué bruto. Más interesante es una anotación en su diario, fecha 31 de

agosto, escribió: ‘Seguimos sin incorporación campesina, caso lógico además si se tiene en cuenta el poco trato que hemos tenido con éstos en los últimos tiempos’. ¿Se dan cuenta? Él esperaba la incorporación campesina porque alguna estúpida teoría le dijo que eso iba a suceder, el problema es que gran parte de esa teoría era la suya, la teoría del foco. Qué bruto.
Sin embargo es el final de su diario la verdadera joya del Che. El último párrafo de su diario lee: “El ejército dio una rara información sobre la presencia de 250 hombres en Serrano para impedir el paso de los cercados en número de 37 dando la zona de nuestro refugio entre el río Acero y el Oro. La noticia parece diversionista’. ¿Se dan cuenta? Parece unos de esos epitafios de broma que se pueden leer en las tiras cómicas. Algo como: ‘No iré al médico, yo estoy bien’, o ‘De qué se preocupan, yo sé conducir’. Hasta en el último momento, el bruto creyó su propia mentira antes de creer en la información que le daban los demás. Al día siguiente, o a los pocos días, estaría suplicando por su vida frente a las tropas bolivianas, lo habían cercado, lo habían superado. Lo que viene después ustedes ya lo conocen. Viene la polera (remera, camiseta), el llavero, el afiche, la peregrinación y el concierto de rock.
(respecto al título, no sé si está escrito en buen francés, es por jorobar nomás. Y si quieren conocer otra opinión negativa respecto a este cretinín, pues les recomiendo este enlace, encontrado a la rápida:
el che es un bruto) (una leve corrección el día 6 de noviembre)
Si serán. Han querido poner propaganda en esta entrada, a favor del cretinín éste... mmm, por eso no tuve más remedio que cerrar la posibilidad de comentarios externos, perdón, en contra de mi política, pero, ni modo. Me meti en la red y encontré un muy buen artículo sobre este burro:
El Che no fue como lo pintan, es breve y se los recomiendo para completar mi bastante adjetivada intervención sobre éste menso. A divulgar, y divulgar. 23 de nov, 07