Lo que se me venga a la mente.
petrolera. Ahora, para los iraníes ésta era una posición nacionalista, para los estadounidenses se trataba de una peligrosa inclinación a la izquierda, al comunismo. Los británicos lamentaban las pérdidas económicas. Pecando de cautos, demostrando su prepotencia, la CIA consideró necesario tomar cartas en el asunto, y muy pronto retiraron a Mossadeq, primer ministro, del mapa político iraní (pecando de cautos, ya que no se arriesgaron a que se convirtiese en otro satélite de la unión soviética o demuestre que tenía una visión distinta a la de los comunistillos). El poder absoluto volvió al Sha, un jefe de gobierno carente de imaginación, inteligencia y carisma, un verdadero pelmazo y prepotente despilfarrador de la riqueza de su país. El Sha era el tipo de gobernantes que heredan, ya que nunca podría haber accedido al poder por sus propios méritos. Pecando de talentosos, la CIA estadounidense y la Mossad Israelí, ayudaron al Sha a crear su propia oficina de inteligencia y represión estatales, la infame SAVAK. El problema, una vez más, en la mente de los Estados Unidos, era la amenaza comunista, ni siquiera se pusieron a pensar qué pasaría cuando las fuerzas de la SAVAK se tornaran en contra de todos los opositores al gobierno, incluyendo los clérigos islámicos, los mulhas.
carisma que el Sha, o cualquier otro político iraní de su tiempo. El Ayatola Jomeini era un buen tipo, siempre me gusta contar la historia de que su maestro le pidió no involucrarse en política, y él esperó a su muerte, respetando el deseo de su maestro mientras éste vivió, a pesar de la impaciencia que sentía por participar. El grado religioso que llegó a obtener fue el más elevado, era una-persona-digna-de-servir-de-ejemplo, o algo así. Este hombre tenía una idea de gobierno en mente: un gobierno islámico, diseñado en torno al Islam con el fin de ayudar a su gente, permitirles un progreso no sólo económico, sino también espiritual. Imaginen a un católico con esta visión, es más o menos lo mismo: ultra religioso, mojigato, puritano y austero. El tipo de gobierno que tú y yo no podríamos soportar en nuestras peores pesadillas, pero que muchas buenas personas podrían imaginar como algo bueno.
seculares, poderosos e irreverentes, eran simplemente otra manifestación del occidente decadente que buscaba debilitar al Islam para dominarlo mejor y sumirlo en su propia decadencia. Jomeini sabía que Irán tenía muchos problemas, y para todo ellos concibió una solución: Islam, Islam. El totalitarismo del Sha y la brutalidad de la SAVAK generaron mucho rencor en Jomeini, que odió a la monarquía persa y a sus patrones estadounidenses, que sólo veían al Sha como un aliado más en su cruzada en contra del comunismo. Para Jomeini, desde su punto de vista, pues, los EE.UU. habían hecho lo necesario para pintarse negativamente, desde que el gobierno que supuestamente defendía la libertad y los derechos humanos (y en verdad lo hacía, cada que se podía hacer, tampoco era muy exigente fuera de sus fronteras) apoyara al Sha y la SAVAK, y derrocara a un líder nacionalista. Cuando Jomeini llegó al poder comenzó a discursear en contra de los EE.UU. como el gran Satanás, él inició los desfiles sobre la bandera estadounidense pintada en el pavimento. También hubo un asalto a la embajada de los Estados Unidos, desde dos puntos de vista: el nacionalista y el islámico, hubo rehenes y todo eso. El asunto fue muy espinoso para un país poco acostumbrado a las bofetadas.
vivieron esa persecución a manos de la SAVAK. Obvio, el gran otro problema es Israel, que también tiene un vínculo con los EE.UU. y uno determinante: ellos les dan plata y armas. Los iraníes olvidan que los Estados Unidos estaban involucrados en una despiadada guerra en contra de los Soviéticos, no a medias, no de a poco, por el contrario era sin cuartel y a nivel mundial. Si los soviéticos tenían sólo un objetivo: ganar, y para ello estaban dispuestos a utilizar a cualquiera que diga simpatizar con ellos, los Estados Unidos apenas tenían más miras que sus pares comunistas, he ahí el gran pecado de los Estados Unidos, ganar la Guerra Fría, y sin haber jugado limpio.
Norte o Venezuela, son caprichos, el capricho de Fidel, con un montón de instituciones títere, o el capricho de otros mensos armados con coros que acceden a todos sus caprichos. A diferencia de todos ellos Irán tiene una estructura de poder que podría promover el cambio de sí mismo, si ellos lo verían conveniente, no es un estado que pueda cambiar fácilmente, o rápidamente, tampoco tiene mucho margen de maniobra, estamos hablando de un estado islámico, tan ajeno al mundo occidental como el hambre africana. El estado iraní está asentado en instituciones que tienen el Corán como guía, y el jadiz de la tradición chiíta, para nosotros es algo muy ajeno, pero el Islam es una religión revelada tan mala o tan buena como cualquier otra similar.